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Archivos diarios: 2 diciembre, 2010

Mente quieta

¡Es el mejor modelo de “verfácil”!
En su opuesto lo veréis muy fácilmente:
Una mente INQUIETA no puede ver.
Es como un lago con sus aguas agitadas, sobrenadando en ellas algas, líquenes y arenas.
Con el agua sucia por cuanto lleva en suspensión.
¡Pues la mente, igual!
Y fijaos, amig@s, que no digo que la mente esté limpia para poder “ver”.
Puede tener suciedad, ¡pero que la quietud la decante al fondo!
De modo que sus aguas QUEDEN TRANSPARENTES.
Y le sea muy fácil ver en la transparencia.
Como ves todo lo que está depositado en el fondo del lago tranquilo, transparentes sus aguas. Aquel pedrusco lleno de verdín, aquellas latas de los excursionistas, aquella rama tan vieja y llena de humedad que se ha sumergido hasta el fondo…
SI TU MENTE ESTÁ QUIETA, VES CON TODA FACILIDAD…
Pero…¿cómo está en realidad tu mente?
Me temo que esté agitada.
Con preocupaciones, por de pronto. Que si el trabajo, el jefe, los compañeros, los clientes…Que si tu pareja, tus hijos y sus compañías y sus notas…
O tu nuera o tu yerno que son…digamos “x”…O otros cien asuntos más…
Y te diría en este instante una simpleza, que es muy productiva: ¿Por qué no te “ocupas” en vez de “pre”-ocuparte?
Atiende a cada asunto, ocúpate en él hasta producir un cambio.
Si no basta ese tiempo, INTERRÚMPELO y déjalo para su siguiente rato en el que puedas “ocuparte de él”.
En el entretanto ¡OLVÍDALO!. Ponlo en “stand by”, apárcalo en el garaje.
Y “ocúpate” con otro asunto.
¡UNO DETRÁS DE OTRO!. No es tan difícil…
El mero hecho de pasar de “preocuparte” a “ocuparte” hace ganar serenidad a tu mente. La aquieta porque le hace ENTRAR EN ORDEN.
Y porque se quita de en medio esa emoción entre ansiosa y temerosa de la “pre-ocupación”.
Tu mente SE HA CENTRADO en comprender y resolver un asunto. Está atenta y consciente de lo que hace. No se le escapa “energía de flecos”. O de cables medio rotos que chisporrotean…
Si te viene otra preocupación mientras estás en la ocupación, medirás en el instante SI ES MAYOR que la ocupación. En cuyo caso dejarás la otra ocupación por la nueva…
Tu mente se ordena. El orden genera serenidad y la serenidad, quietud. Las aguas se están haciendo transparentes…
Recuerda que la mente se agita con las emociones, los temores y deseos.
Y recuerda que –al igual que la “pre-ocupación”, que lo es por las emociones que contiene – puedes ORDENAR emociones, temores y deseos aunque no los EXTINGAS.
Y que sin extinguirlos, los puedes aquietar, prometiéndoles su tiempo de “ocupación”. Que tendrás que cumplir, por supuesto, porque si no tu mente percibirá que eres mentiros@ y que no cumples tus promesas. ¡Y desconfiará de ti!
Y no aceptará retirarse a esperar cuando sabe que no la vas a atender después. ¡Pensará mal de ti!
Y se empezará a llevar mal contigo.
No te creas que la puedes tratar como a un “trasto”. Está muy viva, es muy inteligente y no admite esas faltas de respeto.
Acostúmbrate a tratarla con amor y exquisito respeto. Ella es muy femenina (sin machismo alguno lo digo, con admiración en cambio), y no la puedes tratar de mala manera…
NO LA JUZGUES NUNCA. Te traiga lo que te traiga.
¡Como si son ganas de tirarte al cuello de tu jef@ para ahogarl@! O de dar con un garrote en la cabeza a tu pareja o a tu hijo…
ADMÍTESELO TODO, COMPRÉNDELA Y DALE SU TIEMPO.
Ella tiene SIEMPRE sus motivos.
Cuando comprendes sus motivos, ELLA SE AQUIETA…
Y SU QUIETUD ES EL MEJOR “VERFÁCIL” QUE EXISTE…
Haz la prueba…

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2 comentarios

Publicado por en 2 diciembre, 2010 en Sin categoría