RSS

Archivos diarios: 21 enero, 2013

Más corrupción.

Hay personas que afirman (entre ellas mi hija) que no hay que escuchar las noticias.

Ciertamente hoy en día el espectáculo es dantesco.

Cuando no es otra guerra es violencia y muerte de género. O asaltos a personas para robarlas, añadiendo palizas al robo. O bien otro producto que sube su precio, u otro impuesto. U otra huelga y sus vandalismos…

Preguntaba hace unos días que “¿dónde están las personas buenas?”, porque ellas no aparecen en las noticias. Las Agencias que las distribuyen, o las investigaciones que realizan por su cuenta algunos medios, deben considerar que solamente interesan “las malas noticias”.

Y escuchar las noticias viene a convertirse en lo que dice mi hija: mejor evitarlo.

En mi dormir varias veces interrumpido por las noches, confieso que a veces escucho noticias por la radio. Y caigo en el caos que en ellas se anuncia.

Realmente no hago otra cosa que confirmar lo que ya sé: que nuestra raza, la humanidad, está llena de corrupción por todas partes, incluido por supuesto el que esto escribe.

Por ello resultan casi imposible de encontrar esas personas buenas a las que no salpique la corrupción humana generalizada.

Hay sin duda personas “que se creen buenas”. Se hizo en tiempos una encuesta y eran admirables los resultados de “la ingenuidad” o la ignorancia de sí mism@s.

Pero basta con que la pregunta se la haga cada un@ para comprobar en sí mism@ la benevolencia con la que nos consideramos a nosotr@s…y la dureza con que tratamos a los demás.

La prensa ha destapado líneas de corrupción que parecen afectar a un gran partido político.

Exactamente como ha afectado a otros, a casi todos al parecer.

Por ello cité hace unos días la curiosa propuesta anticorrupción de un político que proponía abolir la respuesta de “¡y tú más!” cuando se acusaba de estos asuntos.

Amplié por mi parte tal `propuesta a las relaciones humanas en general, porque la presencia del “ego” en cada un@ de nosotr@s  -si no queremos ser meros hipócritas- manifiesta su corrupción de mil maneras.

Es fácil “escandalizarse” de que tal persona o tal partido participen en la corrupción. Pero es sin duda alguna “un escándalo farisaico”.

Ya dijo el Maestro Jesús a sus discípulos, tantos siglos ha,  que “vosotros estáis en el mundo, pero no sois del mundo”. ¡Porque el mundo es corrupción y el mundo nos corrompe a todos!

Y cuando llegamos a descubrir QUE SOMOS LA HUMANIDAD, que cargamos con cuanto ella es dentro de nuestro subconsciente, ¡SE NOS ACABAN LAS EXCUSAS Y LAS JUSTIFICACIONES!

Cierto es que la corrupción política en el terreno económico (¡que hay otros muchos ángulos!) incide de manera especial en el conjunto de los ciudadanos, y que encierra una especial hipocresía cuando se les aplica a estos unas medidas de austeridad de las que se escapan aquellos.

¡Y hasta lo contrario!  Disfrutan de grandes beneficios económicos cuando los ciudadanos se están apretando el cinturón y hay millones pasando miserias.

Ciertamente es un delito terrible por parte de ellos.

Significativo en especial y de especial resonancia en la sociedad.

Aunque ninguno podamos decir que somos inocentes porque todos tenemos nuestras propias corrupciones e ignoramos cuál sería nuestro proceder en el lugar de ellos.

Por ello no nos podemos permitir caer en el escándalo farisaico, aunque es obvio que tampoco podemos ignorar la concreta corrupción económica y sus múltiples implicaciones.

Muchas son las voces que destacan LA IMPUNIDAD como uno de los peores factores implicados en la corrupción política.

Mientras los ciudadanos sufren, inmisericordemente, el peso de los desahucios y la pérdida de sus propias viviendas. Y por supuesto, los impuestos, la reducción de sus indemnizaciones por despido, etc.,etc.

Lo cual produce inevitablemente un AGRAVIO COMPARATIVO.

Reciben ellos, al parecer, importantes cantidades económicas cuando los ciudadanos ven reducidos sus haberes por todas partes.

Y si se añade el factor “impunidad”, ambas cosas producen en la sociedad un clamor que llega al cielo y que,  en sensatez,  debería meterles el miedo en el cuerpo porque puede llegar el momento de las represalias.

Porque  hay, además,  más elementos que se suman a los dichos.

LA PÉRDIDA DE LA CREDIBILIDAD es otro.

LA DESAUTORIZACIÓN de su propia gestión, porque TRAICIONAN LA DELEGACIÓN DE PODER que les han confiado los ciudadanos.

INSOLIDARIDAD E INSENSIBILIDAD hay que añadir.

USO Y ABUSO DE PRIVILEGIOS.

E HIPOCRESÍA sin duda alguna por su doble discurso y su selectiva acción, una para sí mismos y otra para los demás. ¡Que no sólo alcanza su corrupción a una cierta (nada escasa realmente) cantidad de euros!…

LA DESILUSIÓN es otro más. Porque seguramente no pocos ciudadanos habían puesto sus ilusiones en la acción de “su” partido político, aunque –personalmente- los considere yo ingenuos.

Consecuentemente también SE PRODUCE, por su causa, UN VACÍO que tiene al menos dos lecturas:

“¿A quién voy a acudir ahora?…¡Si ya no queda nadie!”

Y la segunda es la comprobación de que no se puede poner la confianza en la política, que no es ella guía válida para la humanidad, como tampoco lo es cualquier ideología ni cualquier religión.

EL SER HUMANO SE ENFRENTA SOLO A LA TOTALIDAD DE LA VIDA. CADA UN@ DE NOSOTR@S.

Aceptar esa soledad resulta ser condición indispensable para abordar el problema humano.

NINGUNA ESPERANZA EN NINGÚN SISTEMA EXTERNO A NOSOTR@S MISM@S.

Viene a ser la lectura de la inscripción a la entrada del infierno del Dante: ABANDONAD TODA ESPERANZA LOS QUE AQUÍ ENTRAIS.

Y por dos importante motivos es preciso asumir tan dura inscripción:

Uno es que la esperanza desvía parte importante de nuestra energía hacia el futuro, y nos la roba para “el ahora” que es el único instante de realidad. El único en que VERDADERA Y REALMENTE podemos cambiar.

Y el otro es que NADA EXTERIOR puede producir el cambio necesario en la raza humana.

HABRÁ DE SER PERSONA A PERSONA, INDIVIDUO A INDIVIDUO.

Es este un descubrimiento PERSONAL que cambia todo el enfoque de la vida.

Se dirige con él LA ENERGÍA REAL hacia lo que es la esencia del “problema humano”. Más allá de los políticos y sus corrupciones y más allá de las creencias de todo tipo.

EL SER HUMANO DESNUDO ENFRENTADO A LA TOTALIDAD DE LA VIDA.

Y llegar a percibir que ése es el enfoque válido

ES UNA REVOLUCIÓN INTERIOR.

Muchas voces ciudadanas nombran, como necesaria,  la palabra “revolución” cuando observan la situación socioeconómica y política.

PERO LA ÚNICA QUE SIRVE ES LA INTERIOR.

De ella, desde luego, emergerán acciones exteriores. ¡PERO SERÁN LAS VÁLIDAS Y OPORTUNAS!.  En vez de la repetición constante que el pensamiento viene actuando desde prácticamente la noche de los tiempos. En vez de la perpetua corrupción…

Es por ello que “celebro” la desilusión de aquellos ciudadanos que “han perdido la ilusión” en los políticos.

Lo dije en mi anterior y cercano post sobre “Una propuesta contra la corrupción”:

Temo que los políticos no son conscientes de que SON YA PROVISIONALES EN LA HISTORIA HUMANA. Aunque es cierto que no está dicha su fecha de caducidad.

Temo que se consideran eternos y necesarios.

Y puede ser también esta posible sensación suya otra causa que les empuja a ser TAN BENEVOLENTES CON SU PROPIA CORRUPCIÓN

y tan insensibles con la situación real de los ciudadanos…

Apelo a ellos (si se me permite, si es posible) COMO PERSONAS.

QUE SE DEN CUENTA DE LO SUYO.

QUE AUMENTE SU SENSIBILIDAD.

¡QUE ACTÚEN SERIAMENTE CONTRA SU PROPIA CORRUPCIÓN!

DE UNA VEZ POR TODAS…

 

Anuncios
 
Deja un comentario

Publicado por en 21 enero, 2013 en Reflexiones y vivencias