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Archivos Mensuales: diciembre 2011

La caducidad de las palabras

No lo han visto aún quienes aún viven en el mundo viejo del pasado.
No son árboles perennes las palabras, son caducos.
Se les caen las hojas cada otoño, cada otoño del alma.
Cuando nacen bajo efecto de la savia, pueden ser verdes y brillantes.
Puede parecer que la mente iluminan, aunque ellas son el eco último de las ramas, del tronco y las raíces.
Pueden ser esas hojas la palabras.
De pronto una vivencia profunda nos “sobrecogió”, nos tomó en vilo.
Y un eco de palabras en la mente se produjo.
¡Sólo un eco!
Y muy bien pudo ser que nos quedáramos en él como si el eco fuera el auténtico sonido.
En vez de sumergirnos en las ramas, el tronco y las raíces.
En vez de cultivar en consciencia sin palabras la verdadera savia.
Y el otoño llegó de nuestra mente y las hojas cayeron.
Y ya las palabras y las hojas fueron mero recuerdo.
¡Y no da la vida la memoria!. ¡No da el vivir!
No nos dimos entonces cuenta de que, al grabar en la memoria las hojas muertas, las convertimos en piedra.
Y, sin embargo, decidimos seguir viviendo con ellas, en vez de devolverlas a la tierra y que en ella se convirtieran en humus, que murieran de verdad y pudieran entonces dar lugar a nueva vida.
¡El pasado ha de morir en nuestra mente para que pueda engendrar presente!. Y no sólo presente, sino AHORA…
El eterno movimiento que no para.
El instante que es la proyección de la eternidad en el tiempo…

Es preciso revisar lo que hacemos con las palabras.
Es preciso darse cuenta de cuándo se han convertido en hojas muertas y ya han dejado de tener conexión y contacto con nosotros mismos y la vida.
Vieja costumbre ha sido aferrarse a ellas aunque estuvieran muertas y vacías de significado hondo y real.
Costumbre “dogmática”.
¡Como si La Verdad pudiera encerrarse en la palabras!
Como si en ellas pudiera permanecer intemporalmente.
Sin advertir que se convierten en rocas en la memoria y en la mente.
Sin advertir que dan origen a “creencias” que no son la Verdad Viva y actual, sino afirmaciones hechas por ajena autoridad y sin comprobación existencial.
Sin advertir que rigidizan –por ser rocas- y que hacen imposible el progreso.
Sin advertir que se convierten en esquemas vacíos, en vasos que ya no contienen agua fresca.
Sin advertir que quitan la libertad interna al haber dejado de ser pura y plena vivencia.
¡Sin advertir que ya están muertas!.
Ved, amig@s mí@s, que cada otoño y cada invierno hemos de dejar que se suman en la tierra.
Para que en nuestro árbol nazcan hojas nuevas, nuevas palabras.
La palabra dicha, redicha, manoseada, repensada, consagrada, apuntalada, amurallada…¡deja de ser palabra viva!
Y por ello quienes siempre las repiten ¡no están vivos!
Que no es verdad, amig@s, que el pensamiento sea eterno, que él sólo es un proceso material en el cerebro y, como tal, funcional y caduco.
Que sólo sirve para humanizar las condiciones materiales del vivir.
Que no merece ni puede merecer el CULTO que se le ha dado.
Que se ha pretendido convertirlo en algo SAGRADO, y, sin embargo, NO HAY NADA SAGRADO EN EL PENSAMIENTO.
Así –recuerdo- comenzó una charla por la radio un Maestro que ya murió. ¡Y se levantaron muchos en airada protesta!
Porque “creían” (si no lo hubieran creído no se hubieran airado) que el pensamiento es espiritual y eterno y capaz de contener y expresar La Verdad.
Y ved que se “airaron”, se llenaron de ira.
¡Como si la ira estuviera también contenida en La Verdad!
En vez de estar contenida La Verdad en el Amor, en vez de ser La Mirada del Amor…
Y esto que digo, aunque en palabras dicho, no reside ni en ellas ni en el pensamiento. Que solamente señalo (abierta y no dogmáticamente, brumosamente) un camino por el que la mente puede LLEGAR A VER. No a quedarse en las palabras…

Nada, pues, hay sagrado en el pensamiento.
Ni está la vida en él.
Y se puede desprender de las mismas palabras que dicen haberse conservado del Maestro Jesús en su evangelio. “Dios no es Dios de muertos, sino de vivos”, les decía a los fariseos, conservadores profesionales de las palabras e hipócritas en llevarlas a la vida.
Sólo ha de usarse el pensamiento para sus reales fines, no para entrar en el mundo de La Verdad ni lo Sagrado.
¡Si solamente son las palabras mojones de carreteras construídas!…”Por aquí se va al mar…”.
¡Por ahí va esa carretera! Y también se puede ir campo a través…Y sólo se va al mar físico y material, no se va al Mar del alma…
Tal vez, si se dieran cuenta tantos humanos, que con el pensamiento han construido un EXOESQUELETO que les encierra dentro de sí mismos, que les quita la sensibilidad de su carne y su piel, que les quita el contacto con REALIDAD Y VERDAD, con la fluyente vida que todo el tiempo se renueva…tal vez, digo, se podrán decidir a dejar que las palabras mueran y que broten de su mente otras nuevas.
Tal vez así podría desaparecer esa dureza terrible del pensamiento encastillado, de sus rocas pesadas en la memoria, de su falsa sacralidad, de su imposición desmesurada sobre la libertad ajena, de su temor de perder los fundamentos, de su fanatismo muchas veces sólo encubierto, de su violencia interna, de su falta de amor…
Cada tiempo, amig@s, habremos de revisar nuestras palabras para ver si ya están muertas.
Cada decisión seria de la vida ha de ser vuelta a ver para observar dónde se funda.
Cada cambio preciso de nuestro propio ser ha de ser contemplado para que no proceda de palabras caducas.
Porque la vida está en las raíces, en el tronco y en las ramas, no en las hojas que perecen.
Allí donde está lo inexpresable.
Allí donde están LA VIDA Y EL AMOR…

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Publicado por en 29 diciembre, 2011 en Sin categoría

 

La distinta Navidad.

La Mente Común de la humanidad ha cambiado respecto a la Navidad.
No se ha mostrado igual en todas partes, pero ya no es lo mismo que hace unas decenas de años.
LA CULTURA MENTAL, que es cuerpo de esa Mente, se ha ido trasformando.
Las religiones ya no cubren el espacio cultural como antes lo hacían.
Concretamente el concepto de “cristiandad” se ha modificado profundamente.
La “cristiandad” era una cultura dominante, sobre todo en los países católicos.
La “cristiandad” no era “cristianismo”, sino ese conjunto cultural que regía las costumbres del país, pretendiendo ser reflejo de lo cristiano en el vivir humano. A su manera, claro está. Como todas las culturas.
La “cristiandad” era un colchón mental en el que se apoyaban las iglesias, extendiendo su poder condicionante a la sociedad.
Todos los medios de comunicación se hacían eco del “toque religioso” que la cristiandad comportaba.
Y la sociedad, masivamente, seguía los carriles marcados.
Navidad era la celebración del nacimiento de Jesús, El Salvador.
Ello incluía en sí mismo “una teología” que era pensamiento dominante.
Siguen existiendo católicos y cristianos que continúan teniendo ese sentido de estas fechas.
Pero la sociedad ya no lo tiene.
Es para ella una época “de buenos sentimientos”, de familia y amistad. Y de amistades remotas…
Y, naturalmente, en medio de toda la comercialización. Son “fiestas” que se celebran con especial consumo.
“Gastrofestividades” y “regalofestividades”.
Ver la televisión lo manifiesta.
Ya no se trata de una festividad “religiosa”, sino laica.
La cultura ha cambiado.
“El cuerpo” de la mente.
Muchas tarjetas de felicitación, muchos “buenos” deseos, mucho “cumplir”.
Se conservan más las tradiciones culinarias que las “religiosas”. Que –por supuesto- eso no es religiosidad.
Triste es decirlo, pero hace siglos que las religiones secuestraron la RELIGIOSIDAD.
Y ahora ya la Mente Común se está deshaciendo de esas costumbres “religiosas” que eran la última huella del gran secuestro.
LA RELIGIÓN ES LA VIDA VIVIDA EN PLENITUD.
No es un conjunto de “creencias y ritos”. Y menos de costumbres sociales.
Siglos ha que se olvidó el mensaje del Maestro Jesús, su realidad y su esencia.
Se olvidó por completo la REVOLUCIÓN que quiso operar en el ser humano. O MOSTRAR al ser humano.
Muy pronto se olvidó que Él quería mostrar UNA FORMA DE VIVIR.
Y para ello abolió todo lo precedente, la ley y el concepto mismo de moral, cuando dijo que “el único mandamiento” era AMAR.
Esa era la forma de vivir: amando.
¡Y nada más!
Ni poder, ni autoridad, ni creencia, ni dogmas, ni ritos.
“AMAOS COMO YO OS HE AMADO”.
Y vinieron los seguidores y amaron el poder.
El poder sobre las mentes humanas.
La gran construcción cultural.
El poder “condicionante”, el que se mete dentro de la mente para no necesitar mandar. Y para que el mandar se sienta justificado.
Se creó un enorme edificio apelando a la autoridad del que deificaron para echar fuera de la circulación el mensaje de su vida y sus palabras mismas.
Me recuerda la estrategia política de los romanos (¡cómo no!) que consistía en el “promoveatur ut removeatur”: ¡ascenderlo para quitarlo de en medio!.
Declaramos Dios a Jesús, nos declaramos sus representantes…¡y ya podemos mandar lo que queramos!…A Él ya le hemos apartado de nuestro camino. Ni las palabras que aceptamos como suyas, nos van a obstaculizar…
Puede que, entre quienes me leéis, haya quien le parezcan barbaridades lo que estoy escribiendo.
Le sugiero que mire serena y honestamente.
Le sugiero que lea las palabras del Evangelio en las que se dice “en esto se conocerá que sois mis discípulos, en que os améis los unos a los otros”.
O aquellas de Juan, el discípulo amado de Jesús, cuando decía que todo el que ama ha nacido de Dios y a Dios conoce, porque Dios es Amor.
Ninguno de los dos decía “creed mucho…obedeced a los jerarcas eclesiásticos…cumplid los diez mandamientos…celebrad fiestas “cristianas”…”.
Sólo nombraron, como definitiva y radical, la palabra AMOR.
La cual pronto los seguidores transformaron en “caridad”.
Lo cual pronto se trasformó en “dar una limosna a un pobre”…
EL SECUESTRO TOTAL DE LA MAYOR REVOLUCIÓN DE LA HISTORIA HUMANA.
Buda habló de la “compasión”, que es mensaje también radical, emparentado sin duda con “el amor”.
Y me parece que el budismo (que también ha secuestrado) lo ha hecho menos que “el cristianismo”…No me hagáis caso, que no tengo conocimiento suficiente.
Pero veo que los países “budistas”, al hacer creencia y costumbre, son semejantes a los cristianos.
Cayeron todos en “crear religiones”.
Aunque los “budistas puros” parece que se dedican a cultivar la mente, más que ritos o normas.
Sea lo que fuere, el pensamiento humano entró como elefante en cacharrería y convirtió en “ideas” lo que era forma de vivir.
Porque, al parecer, no se dieron cuenta de que el pensamiento, como hijo del cerebro, NO PODÍA CAPTAR LA REALIDAD VIVIDA.
PORQUE EL AMOR NO CABE EN EL CEREBRO.
Al poner en palabras los mensajes, PENSARON que ahí estaba la realidad.
Pensaron que el amor cabía en el pensamiento y por ende en el cerebro.
¡Y se construyó un enorme mundo de pensamiento!
“El pensamiento cristiano…el pensamiento budista, el pensamiento…”
Hoy en día, por los descubrimientos neurocientíficos, podemos advertir que el pensamiento depende del mundo emocional.
Y, al menos, eso significa que hay que poner por delante el corazón.
¡Por delante del pensamiento!
Es posible que ya haya llegado la hora de que la humanidad se dé cuenta de que ha equivocado el camino de la mente.
Es posible que los descubrimientos científicos faciliten ese salto que es necesario dar por encima del pensamiento para la interioridad humana, para situarle a él en su lugar justo de investigador y organizador de las condiciones materiales del vivir.
Es posible que ya la Mente Común de la humanidad se sitúe en la posición de dar el gran paso, de comenzar realmente una nueva era…
Pero, sin embargo, yo confieso sinceramente que yo mismo no lo he dado.
Confieso sinceramente que mi vida no es amar.
Confieso que tengo conflictos, que mis emociones y mi subconsciente no están trasformados.
Y por ello no estoy ayudando REALMENTE a que nuestra Mente se trasforme.
Porque vivo también todavía del pensamiento.
Y SOLAMENTE EL AMOR TRASFORMA EL SER…

 
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Publicado por en 28 diciembre, 2011 en Sin categoría

 

Omniresponsabilidad.

Permitidme, amig@s, que emplee “ese palabro”, más que palabra.
No lo busquéis en el diccionario porque me la he fabricado yo mismo hace muchos años.
Lo hice con una intención que os manifiesto:

Subrayar en los cursos que daba que la responsabilidad no es limitada, sino TOTAL.
Por ello empleé el término “omni” como prefijo.
Porque sucede mucho en las empresas –¡y en la vida!- que la responsabilidad responde a lo que he llamado “la ley de Arquímedes de la responsabilidad”, que reza lo siguiente:
“TODA RESPONSABILIDAD, SUMERGIDA EN EL LÍQUIDO DE UNA ORGANIZACIÓN, TIENDE A ASCENDER HASTA LLEGAR A UN ESTADO DE TOTAL EVANESCENCIA”…
Que, si lo aplicamos, se traduce:
“Yo no puedo hacer esto porque le corresponde a mi jefe.
Mi jefe no puede hacer lo otro porque le corresponde al suyo.
El jefe máximo tampoco puede aquello porque lo impide el gobierno.
Los gobernantes tampoco pueden porque dependen de la Comunidad Europea.
La Comunidad tampoco puede por las dependencias con EE.UU.
EE.UU. tampoco por…LA COYUNTURA”…
¡Y ahí hemos llegado al estado de EVANESCENCIA!
Porque ¿quién es responsable de la coyuntura?…
Por eso decidí cambiar el término de “responsabilidad” por el de “omniresponsabilidad”. Como “responsable del todo, o pese a todo”.
De forma tal que, cuando llegue un asunto a tus manos, LO RESUELVAS TÚ.
Te olvides de si te compete, si tienes autoridad, si te van a felicitar o echar una bronca…¡lo que fuere!
Y resultará que esa concreta “responsabilidad” ya no subirá más por el líquido de la organización. ¡Se paró ahí! Y dejó de aplicarse la ley mía de Arquímedes…

Ahora bien, pasemos de las organizaciones a las personas.
También cae casi todo el mundo bajo la misma ley.
Se emplean otros nombres y otros “trucos”:
-Mira, es que no estoy acostumbrad@ a eso…
-Oye, es que es muy complicado…
-La verdad es que por mí lo haría, pero mi marido, mi mujer, mi familia…
-Es que, por otra parte, puede tener consecuencias negativas o imprevisibles…
-Francamente, requiere mucho esfuerzo…
-La realidad es que no tengo tiempo para ello…
-¿Te das cuenta de cómo me mirarían mis amig@s y conocid@s?…
-Siendo sincer@ te diré que no sé hacerlo…
-Sucede además de todo eso ¡que no puedo!…
¡SIEMPRE HAY EXCUSAS, JUSTIFICACIONES, CAUSAS Y MOTIVOS PARA NO SER RESPONSABLE!
¡Y atención, que ahora estoy hablando de las personas, de sus problemas!
Y la persona es un lugar en el que un@ mism@ es desde el portero hasta el presidente, desde los recursos hasta la coyuntura inclusive!
ES UN SER SOBERANO EN LO INTERIOR.
Y aludo a problemas que se tienen en el interior.
Fijáos, amig@s: Se ve la solución al problema interno…¡y se acude al depósito de excusas y justificaciones!
Todas las que he citado y más, que la habilidad para crearse excusas es inagotable.
Desde luego, la definitiva es “no puedo”.
Porque mientras aceptas que puedes, TIENES PODER, el poder de la persona. Y por ello lo sigues intentando, sigues buscando soluciones.
Pero cuando dices que no puedes, YA HAS RENUNCIADO Y TE HAS CONVERTIDO EN VÍCTIMA.
¡Pero atención, en “víctima psicológica”, en alguien que no tiene capacidad psíquica!
Un o un@ disminuíd@ psíquic@.
No estamos hablando de personas con daños cerebrales que, efectivamente, pueden tener disminuidas sus capacidades, sino de personas “normales” cerebralmente hablando. Sin traumas.
Como los jefes de organizaciones que hemos citado antes. SOLAMENTE DE ESAS PERSONAS.
Las que, en realidad, SÍ PUEDEN.
No les falta ninguna capacidad psíquica. Podrían resolver sus problemas. Podrían cambiar sus vidas.
Son personas normales, como las demás.
¡Y, sin embargo, “sienten” que no pueden!
Y no son insincer@s al decirlo. Es lo que realmente sienten.
Y es que la mente humana es paradójica: Muy sencilla por una parte, muy compleja por otra.
Y tiene muchas capas, como la cebolla. Debajo de la que se toma hay otra, y debajo de esa, otra…
Y por ese motivo no basta la sinceridad. Porque ella no llega hasta el fondo de nuestro ser.
Para llegar ahí es precisa la AUTENTICIDAD.
Y ella solamente puede conseguirse cuando la sinceridad está unida al conocimiento de sí mism@. Porque sólo entonces las declaraciones que la persona se hace de sí misma y hace a las demás, son REALES Y VERDADERAS.
Y mientras el proceso interno personal no llega hasta ahí, NO ES VERDADERO lo que la persona está declarando, SE ENGAÑA A SÍ MISMA.
¡Qué extraño suena eso de “engañarse a sí mism@”!
Como si en vez de ser UNA persona, estuviera habitada por muchos y, en consecuencia, no se enterara de las diferentes opiniones que circulan en su interior, no se enterara de lo que quiere su población.
¡Vamos, un país sin voz ni voto!…¡Y con revueltas callejeras frente a las decisiones del gobierno!
Me recuerda esto un episodio del Evangelio en el que el Maestro Jesús expulsa “demonios” de un hombre y preguntado su nombre responde el “demonio”: “Mi nombre es Legión, porque somos muchos”.
Y así ha sucedido largos siglos que se ha creído en “endemoniados” y se les ha hecho a ellos RESPONSABLES de la propia acción.
¡Pero es que somos UNA PERSONA!
Y para escapar de la responsabilidad recurrimos al truco de DIVIDIRNOS.
Pensamos una cosa y la opuesta.
Sentimos algo y lo contrario.
Deseamos un objeto o situación y la del otro extremo.
Tememos…¡a diestro y siniestro!.
Y NOS DIVIDIMOS.
Desaparece a nuestros ojos la unidad de nuestro ser. Nos dispersamos y dejamos de saber lo que queremos.
Y, naturalmente, perdemos el poder personal.
¡PORQUE NOS HEMOS CONVERTIDO EN VÍCTIMAS DE NOSOTR@S MISM@S
Y en poder de esa división interior, no somos capaces de ver ni de decidir por nosotr@s mism@s.
Nos sentimos impotentes.
¡Sin advertir que somos nosotros los que hemos hecho esa operación de trocearnos!
No nos hemos PARADO a darnos cuenta de lo que queremos REAL Y VERDADERAMENTE ni de lo que tememos de la misma forma.
Y deseos y temores múltiples nos llevan de aquí para allá.
Si queremos, amig@s, RETORNAR A LA UNIDAD, habremos de recorrer cada una de las excusas y justificaciones que nos damos E IRLAS NEGANDO UNA A UNA.
Dándonos cuenta de lo que hacemos, percibiendo la falsedad en cada caso. O bien –dicho de otro modo- ADVIRTIENDO LA CONTRADICCIÓN.
Porque es como si estuviéramos subiendo una escalera QUE NO CONDUCE A NUESTRA CASA.
Cada banzo nos separa más de ella, nos aleja.
Y por ello al final nos quedamos solos con la impotencia.
Abandonados de nosotr@s mism@s.
Ausentes de nuestro propio ser y SIN HOGAR.
Y al perder nuestro hogar, no sabemos a dónde ir.
Ni qué querer. Ni qué hacer…
Ese es el precio de haber permitido dividirnos.
SOLEDAD E IMPOTENCIA.
Ese es el camino que podemos recorrer:
DESDE LA TOTAL RESPONSABILIDAD DE NOSOTR@S MISM@S HASTA LA TOTAL IMPOTENCIA Y VICTIMACIÓN…
ESA ES LA OPCIÓN…

 
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Publicado por en 26 diciembre, 2011 en Sin categoría

 

Despertó el Sol…

Hoy ha despertado el Sol con energía inusitada.
Sobre los montes fluía un río de rosas y naranjas.
Y sobre él a su vez lagos turquesa y nubes violáceas.
Más tarde llegaron los dorados y la plata.
Y se produjo una explosión tras los montes y las nubes, y pasaron los colores del oriente al occidente, del orto del sol hasta el ocaso…
Jugaron largo rato los colores sonrosados ensanchándose y empequeñeciéndose, aquí y allá del cielo.
Momentos de silencio al contemplarlos.
Momentos de quietud en el tiempo impalpable que se sucedía lentamente.
La Belleza y la Paz.
Asomándose del cielo hasta la tierra…
Con ambos nosotros, porque no somos ajenos.
Somos hijos de la Madre Tierra y del Padre Sol.
Y nuestros pequeños cuerpos son tan sólo una parte del ser que componemos.
Porque mente y corazón emergen por encima.
Porque no está limitado nuestro aparente tamaño.
Porque podemos VIVIR REALMENTE en muchas dimensiones.
Y no es “fantasía”, que lo dirían quienes tienen “la creencia” de que todo se termina donde llegan los sentidos.
Sin embargo,tenemos ojos interiores, y tacto y gusto.
Tenemos oídos dentro de nosotros y singular olfato.
¿Habéis sentido, amig@s, a qué huele la inocencia o la sonrisa?
Su frescura, su limpieza y su brillo…
Persona yo conozco que huele al agua fresca del manantial de la montaña.
Sonrisas pasan a diario que encienden luz dentro del alma…
Todo consiste, amig@s, en desbordar esos pocos sentidos imprecisos que nos creemos que sean los únicos en transmitirnos realidad.
¡Realidad que ciencia, filosofía y psicología han desmontado!
Porque son nuestros sentidos meros intérpretes de un mundo de realidad desconocida, un mundo por ellos construido para tranquilidad del cerebro.
¡Tantos avances de ciencia y tecnología y aún seguir atados a lo que los sentidos muestran como si fuera LA REALIDAD!
¿No avanzó la mente nada durante todos estos siglos?
Como dije otra ocasión, ¿en qué somos diferentes de los griegos del siglo de Pericles?…Las suficientes nociones tecnológicas de entrenamiento…¡y ya tenemos en el griego aquel un hombre del siglo XXI!
Se substituye a alguno de los dioses de su Olimpo por la creencia en el dinero, en los bancos y el poder.
¡Y nos encontramos al griego antiguo en el siglo actual!
Apenas hizo falta reconvertir su mente…Y, sin embargo, han pasado 2,500 años… ¡Y ya sabemos cosas que ellos no sabían!
¡Ya está en poder del conocimiento humano que esos límites no son LOS LÍMITES!…
¡Que no pasen los siglos evolucionando tan sólo las condiciones materiales que la tecnología nos ofrece!
¡Despeguemos del cuerpo y entremos en el territorio soberano de la mente!
Porque ahí LA REALIDAD se ofrece ilimitada.
Porque ahí LA BELLEZA desborda lo visible…
Y al mirar al Sol y su concierto de colores, su energía inmensa y sus mensajes silenciosos, nos será posible volar más allá, construir la realidad de un mundo diferente, vivirla cada día.
Si acaso amáis y no estáis con vuestro ser amado,
podréis sentir la urgencia de traspasar el tiempo y el espacio. Os llevará tal deseo a desbordar el mundo físico que apenas conocemos.
En alas del amor es posible volar sobre el espacio.
En fuego del amor es posible calcinar el tiempo.
En fuerza del amor es posible crear mundos…
¿Acaso no fue EL AMOR el creador de este Universo que miran los sentidos?
Los científicos del CERN, el gigantesco y enterrado acelerador de partículas, buscaban en el último experimento “la partícula divina”.
Pero no la van a encontrar nunca, porque EL AMOR está más allá de lo experimentable.
¿No podrá darse cuenta el hombre del siglo XXI de que es muy pequeño el margen de “lo experimentable”?
¿No advertirán que los métodos de la ciencia y sus apoyos físicos son muy limitados y que en ellos se puede progresar de manera incalculable?
¿No se tomarán en serio los científicos sus propias afirmaciones de que sólo en nuestra galaxia hay 40.000 millones de planetas semejantes a la tierra, donde ha sido y es posible la vida inteligente, donde pueden existir razas ya muy antiguas y evolucionadas en todas las dimensiones de su ser?
Pero lo dejan para “la ciencia ficción”.
Olvidando, sin embargo (¡y qué cerca está!) a Julio Verne cuyas “ficciones” se han convertido ya casi todas en “realidad”…
¡Pero si es que avanzan mucho más deprisa nuestras abuelas de lo que hace la ciencia!
Ved esto, amig@s: Leí hace un tiempo, en palabras de un investigador español, ¡que se había pasado varios años para demostrar científicamente lo que ya sabía su abuela!…
No desdeño la ciencia. En ella me apoyo muchas veces. No desdeño sus avances. El último pasado siglo ha sido brillante.
¡Pero está limitada por sus propias premisas y sus propios métodos!
HABRÁ DE VENIR OTRA REVOLUCIÓN CIENTÍFICA, a no mucho tardar.
Nos movemos ahora en el llamado “macrocosmos” y en el “microcosmos”.
¿No aparecerá y se investigará el “supracosmos”?
Muchas cosas ha hecho aparecer la matemática del caos.
¡Y no se han terminado las posibilidades de la mente!
“Conocido/Desconocido”, es el campo ilimitado de la mente y de la ciencia.
¡Siempre por delante lo desconocido!
¿Creéis imaginar un momento en que pueda desaparecer LO DESCONOCIDO?
¡Ese sería el final!
A partir de ahí, la mente dejaría de tener sentido.
Y, sin embargo, y aunque sea como “noción” la pequeña mente humana puede concebir LO INFINITO.
¡Y LO INFINITO JAMÁS SE TERMINA, JAMÁS TIENE FINAL!…

 
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Publicado por en 20 diciembre, 2011 en Sin categoría

 

Los supervolcanes y la Mente Común.

Un breve reportaje me ha hecho presente la información.
Según dicen los vulcanólogos no existen actualmente más de diez de tales volcanes.
Se distinguen por la enorme masa de materia que arrojan ( a partir de mil kilómetros cúbicos, me pareció entender) y por su formidable caldera.
Hace 75.000 años, uno de ellos destruyó el 60% de la población humana, según el reportaje. Porque el supervolcán añade a su propia inmediata destrucción, el polvo que cubre la atmósfera y la glaciación que ello provoca.
Nada indicaba esa fuente de la posible actividad actual de esos volcanes. Y simplemente terminaba el reportaje exclamando sobre el inmenso poder de la naturaleza.
Por supuesto, nada se sugería de la posible interacción humana con tal poder.
Nada se indicaba sobre la nefasta acción que la industria contaminante tiene sobre la capa de ozono, sobre las aguas y sobre el clima.
Y menos aún sobre el estado interno de los seres humanos, sobre su violencia, rabia y ambición, sobre sus impulsos destructivos…Ninguna correlación.
En suma, piensan tales científicos que nada tiene que ver lo uno con lo otro. Que una cosa es el planeta y su propio funcionamiento y otra –completamente ajena- es el de sus pobladores.
No se plantean si puede tratarse de UN SISTEMA TOTAL, donde todos sus componentes puedan influir.
La Madre Tierra…y sus hijos.
Este planeta vivificado por el Sol, en su sistema y bajo su acción…y sus hijos.
Los teósofos decían que la “estrella/sol” es el cuerpo del Logos del sistema, el Logos Solar.
Y establecían consecuentemente relaciones psíquicas, mentales y espirituales con EL TODO de tal sistema.
Sistemas y sistemas de sistemas.
Todos pertenecientes a Todos superiores, pasando por la Mente Común humana hasta llegar al Universo y a su Mente inmensa.
Todo en esta visión –que comparto- ES MULTIDIMENSIONAL, del hombre a las estrellas.
Más allá de la Mente Universal está El Silencio…
Y más allá La Infinita Fuente…
Fuente que el Maestro Jesús y su discípulo Juan definieron como AMOR.
Lo cual determinados científicos formulan como “la ley de la atracción”…que, en su lenguaje, es “la ley del amor”…
Me parece que es importante entender los diferentes lenguajes y sus niveles interiores, el calado que tienen en el mundo emocional y en la consciencia.
Cuando el científico hace sus afirmaciones, no empeña esos niveles interiores, solamente hace una afirmación intelectual.
Pero cuando se abordan esos hechos con la totalidad de nuestro ser, la misma afirmación verbal tiene un contenido interno completamente diferente. Se convierte en ACCIÓN ESPIRITUAL…

La realidad física no es, ni mucho menos, LA REALIDAD.
Parece hasta infantil considerar que lo fuera, pero no quiero ofender con ello a nadie.
LA REALIDAD ES MULTIDIMENSIONAL, y no sabemos hasta dónde llega.
Ni sabemos tampoco sus interacciones entre sus diferentes dimensiones.
PERO SIN DUDA EXISTEN.
Y están influyendo en los niveles físicos.
La Tierra está afectada por cómo somos y actuamos los humanos.
Se piensa que los huracanes, los tifones, los tornados…todos los llamados desastres naturales suceden por sus concretas causas inmediatas, las mezclas de frentes fríos y calientes, cuanto dicen los metereólogos.
Pero hay más preguntas sobre las causas, por qué se juntan esos frentes, por qué sucede todo eso…
Y escalando los niveles aparecen otras respuestas.
Si entráis en ellos ¿no os parece que la acumulación de violencia, de rabia, de frustración y temor en el corazón de los humanos se puede extender a la Tierra Madre, puede mover sus entrañas, agitar el magma y producir erupciones volcánicas, empujar los vientos, crear las tempestades?
¿Y esa Mente Común que constantemente está conectada con cada cerebro y mente individual, que recoge y emite hacia la tierra ese enorme caudal de pensamientos y emociones, deseos y temores, no pensáis que puede estar influyendo enormemente en lo que los científicos consideran meros fenómenos naturales?.
¿Y habéis contemplado, a la inversa, cómo el mundo interno positivo y amoroso mantiene el equilibrio y la paz y la armonía?
Esa es –en ese nivel y dimensión- la causa de que nuestro mundo se conserve, de que se compensen las energías negativas, de que los desastres no lleguen a ser globales.
A la inversa de cómo suele ser considerado, las causas INVISIBLES son mucho más poderosas que las VISIBLES. Porque su nivel de realidad es más alto, SU REALIDAD ES MAYOR.
Lo visible es el nivel más bajo de la realidad, el último al que llegan los demás niveles. Y, por mejor decir, el último nivel que suelen considerar los seres humanos apoyándose en sus sentidos, porque “hacia abajo” existen igualmente indefinido número de niveles: moléculas, átomos, partículas subatómicas, campos magnéticos, patrones energéticos…
LA REALIDAD ES MULTIDIMENSIONAL.
LA REALIDAD ES INFINITA.
Y el ser humano forma parte de esas escalas inacabables.
Todo es cuestión de descubrir la magnitud de lo interior.
El poder de la mente, del deseo y del amor…
Inmensas energías que apenas son positivamente usadas por la generalidad de los humanos.
El mundo cambiará cuando sean suficientes los seres humanos que las pongan en movimiento.
Cambiará cuando la Mente Común sobreabunde en ellos.
Y todas esas profecías sobre el fin del mundo, el 2.012 de los mayas por ejemplo, quedarán sin cumplimiento porque –aunque fueran auténticas visiones de futuro- las energías positivas habrán cambiado el anterior destino.
De todo eso depende la Humanidad.
De su Mente Común.
De la inmensa escala de Grandes Entidades que están implicadas en EL TODO.
Y por ello, amig@s mí@s, también está en nuestras manos EL DESTINO HUMANO.
También cooperamos a que estallen las tempestades o a que el suave céfiro acaricie la cabeza atormentada de esta nuestra humanidad…

 
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Publicado por en 19 diciembre, 2011 en Sin categoría

 

Tras la sombra del ego.

Nota del autor: Lamento que no me haya sido posible insertar ayer este post como prometí. Me disculpo.

Ayer mostrábamos lo que NO ES el ego.
Y nos queda por delante el intento de sugerir algo, al menos, de lo que es…
El ego es muy antiguo, casi tanto como la misma humanidad.
Cabría en lo posible (esto es mera especulación) que su aparición coincidiera con la del neocórtex en el cerebro humano, un tiempo después de ello.
El neocórtex generó el pensamiento. Y el poder que ello hubo de producir pudo ser el origen o el germen de la desviación enorme en que consistió la aparición del ego.
En todo caso parece sensato pensar que el ego apareció en el ser humano en tiempos metahistóricos, porque a lo largo de todo el tiempo conocido ya estaba presente y se producían sus efectos.
Existen extrapolaciones científicas que hablan de varias destrucciones casi totales de la humanidad durante esos dos millones de años prehistóricos.
La causa pudo ser un desastre natural, como un asteroide estrellado contra la tierra. Pero también la acción desatada del ego tras llegar a un gran desarrollo tecnológico.
En este momento histórico, la humanidad dispone de tal tecnología. Leí que el potencial atómico existente podría destruir la tierra varias veces.
No está descartada en absoluto una guerra atómica. La locura del ego es perfectamente capaz de provocarla. Que si en Oriente Medio o en Extremo Oriente una potencia hostil a Occidente consigue el poder atómico, que si amenaza, que si ejecuta la amenaza…y se producen las represalias…
A partir de ahí todo es imprevisible…
Sin embargo, venturosamente, en la historia humana no solamente existen las causas intramundanas. Ni en ningún punto del Universo.
La Mente Común humana podría detener tal situación. Sin embargo, no se sabe cuál sería su decisión dado que está infectada por la historia del ego.
Pero la Mente Universal cuida de todas las criaturas del Universo. Podemos confiar en su protección benevolente porque Ella es la más grande manifestación del Amor para nosotros.
Ella intervendrá antes de que la locura pueda realizar la destrucción. Podemos confiar en ello…

El acto en virtud del cual apareció el ego, y aquello en que consiste esencialmente, FUE LA DECISIÓN DE CONVERTIRSE EN CENTRO.
Existían LA UNIDAD Y LA ARMONÍA.
Un inmenso y maravilloso NOSOTROS reinaba en la tierra.
Todos los seres se enfocaban a los otros.
Cualquier ayuda o necesidad era inmediatamente atendida. De la naturaleza, de los seres vivos, de los humanos.
PORQUE EL CENTRO ERA EL GRAN NOSOTROS, EL TODO.
La comunicación era universal y esencial. Todos “sentían” a los otros como partes de esa comunión.
Nadie sacrificaba nada por ayudar a otros, porque el sacrificio supone “ser otro”, no ser Lo Mismo.
Como una mano no se sacrifica por ayudar al cuerpo con su esfuerzo cuando lo precisa.
UN INMENSO ORGANISMO.
¡Y EL EGO FUE LA GRAN RUPTURA!
NEGAR LA PERTENENCIA AL TODO Y CONVERTIRSE EN LA PERTENENCIA DE SÍ MISMO.
Una negación y una afirmación.
“No soy de Lo Otro…soy sólo mío”.
YO SOY CENTRO DE MÍ.
Y el “yo” creó el “tú”, el “ellos”, el “ello”…
“Tú no eres yo”.
“Lo mío no es lo tuyo”.
“Quiero lo mío para mí…¡Y si un tú o un ellos se oponen, ME PONGO VIOLENTO Y LUCHO!”…
“Y si un tú tiene lo que yo no tengo, ENVIDIO”.
“Y si lo deseo mucho…ROBO POR MI AMBICIÓN”.
“Y si es necesario…MATO”.
“Haré cuanto me dicten mis temores y deseos…YO SOY LA MEDIDA!”…
¡PORQUE YO SOY EL CENTRO!.
Eso lo cambia todo.
El mundo de la Armonía, desaparece.
Y comienza el reinado de los mil, del millón, de los cien millones de “centros”.
LA DIVISIÓN TOTAL Y CONSTANTE.
LA RUPTURA DE LA UNIDAD.
EL CONFLICTO PERMANENTE.
La invasión de todas las facultades humanas por ese falso centro, el pensamiento, las emociones, los deseos y temores, las actitudes…
Todo el ser humano está bajo el dominio del ego, el falso centro de sí mismo.
Todas sus capacidades y facultades.
Pero él NO ES ninguna de ellas.
Es solamente el resultado de una decisión de doble sentido que quedó asumida establemente por el cerebro humano, y que quedó establemente unida a él, transmitiéndose de generación en generación.
“Un modo” que quedó incorporado al cerebro.
Digamos que, por ello, el cerebro quedó DEFORMADO, perdió la espontánea capacidad de sentirse ENGLOBADO EN EL CENTRO TOTAL…
No sé decir si se puede localizar físicamente, si lo podrán hacer los neurocientíficos.
De alguna manera lo han hecho ya al comparar los resultados internos del cerebro del lama Ricard con los otros grupos de muestra y referencia. Aunque no llegaron a percibir si el cerebro del lama contenía algo diferente del de los otros, salvo –claro está- su funcionamiento, el modo positivo de sus pensamientos y emociones…
Ni tampoco puedo decir si la forma de transmisión del ego de una a otra generación se realiza a través de los genes, o de otra manera. Tal vez sea la educación desde antes incluso del nacimiento…
Eso que –tristemente- los padres tienen ya, ejercen delante de los niños y más tarde les enseñan “para prepararles para la vida”…
No lo sé.
Pero es un hecho que el ego es una realidad presente y pasada. Y presumiblemente futura.
Como también lo es que se desactiva, de hecho, en determinadas ocasiones:
– Cuando la vivencia de la alegría y la felicidad son hondas e intensas.
– Cuando se produce el orgasmo en la relación amorosa.
– Cuando la consciencia está activa y presente en el acto que se realiza (cuando “se está viendo”).
En tales ocasiones el ego NO INTERVIENE.
Y se produce, entonces, la acción correcta.
Cuando el ego no interviene, la luz de la consciencia y la llama del amor son las que intervienen.
SE RETORNA A LA INOCENCIA…

Ahí están, amig@s mi@s, el ego, su esencia y su acción.
Y es posible evitarlos…desactivar su influencia…llegar un momento en que dejen de actuar para siempre…
A eso suele llamársele “ILUMINACIÓN”.
¿Por qué no nos va a poder llegar?

 
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Publicado por en 16 diciembre, 2011 en Sin categoría

 

A la busca del intangible ego.

De él se habla mucho en la “literatura espiritual”.
Se citan sus efectos, lo que hacen con nosotr@s, cómo nos invade y nos empuja, de maneras sutiles unas veces y brutales otras.
Pero a él mismo es más difícil describirle.
Es extremadamente escurridizo, es capaz de asumir muchas formas.
Y finalmente es intangible e ilocalizable.
¡Por eso lleva milenios subsistiendo!
Atraviesa las paredes de las casas, se infiltra en los monasterios, se introduce de pronto en las reuniones de toda clase de personas, las asalta incluso en medio de sus meditaciones…
Se encuentra en medio de las masas lo mismo que en el retiro solitario, entre los ignorantes y los cultos, los refinados y los bastos, las llamadas buenas personas y las llamadas malas…
Porque también “las buenas personas” experimentan su influjo. No penséis, amig@s, que ellas estén libres de él.
A “las buenas personas” también “les toca” el intangible ego.
A veces se convierte en impaciencia, a veces en sentirse ofendidas y caer en el resentimiento, o en el sutil juicio de la ingratitud humana, o en pensar que a ellas –que lo dan todo a los demás- nadie les devuelve ni se ocupa de ellas…
Y de mil formas más.
Su capacidad de esconderse bajo cualquier capa, parece ilimitada. Y con ella, su capacidad de engañar.
Porque realmente subsiste gracias al engaño.
Ocultando sus verdaderos motivos.
Cuando se le ve venir, se queda quieto. Sabe que se le puede descubrir.
Es un astuto animal LUCÍFUGO. Sólo prospera en la oscuridad, en el enmascaramiento, el camuflaje o el disfraz.
Por ello su gran enemigo es LA LUZ DE LA CONSCIENCIA.
Mientras ella brilla, él no puede hacer nada…
Y se nos plantea el gran enigma:
¿QUÉ ES ESTE SER?
Este ser que es responsable de la historia humana.
Autor de todos sus errores y creencias falsas.
Autor de todas sus atrocidades, las enormes igual que las pequeñas.
Que ése ha sido otro error que le ha permitido camuflarse y subsistir: la creencia de que “las pequeñas cosas, los pequeños defectos” no tenían apenas importancia.
¡Y no se daban cuenta los humanos –ni siquiera los monjes- que bajo esas cosas pequeñas él habitaba y extendía sus redes!
¿QUÉ ES ESE SER?…

Mirad, amig@s mí@s, me parece mejor camino comenzar por LO QUE NO ES.
Porque dado que es un innato engañador, parece lo mejor comenzar por quitarle sus disfraces para no confundirnos al verle desnudo.
Ved que fue llamado con distintos nombres a través de los siglos precisamente por esa capacidad de engaño.
Se le llamó “diablo” y “padre de la mentira”.
Se le llamó “el tentador”.
Se llegó incluso a considerar “la serpiente del Paraíso”.
¡Excelente camuflaje aquél!
Porque le situaba FUERA DE NOSOTROS.
Un ente malévolo, enemigo del bien, que nos quería arrastrar a su mundo…
¡PERO NO ERA ESO!
Vivía dentro de nosotr@s mism@s y se alimentaba de nosotr@s…¡como un alien!…
Pero CUIDADO, que tampoco es un alien.
No es un pequeño y poderoso organismo que tome el control del nuestro. Esa es otra creencia errónea.
¡NO ESTAMOS POSEÍDOS!
No existe una entidad en nosotr@s mism@s ajena a nuestro propio ser.
Algo ha conseguido, con los siglos, el “cambio de creencias”, que no su extinción.
Dejamos de creer en los dioses para creer en LAS CAUSAS.
Abandonamos el pensamiento mítico y antiguas creencias religiosas para CREER EN LA CIENCIA.
Creencia, en realidad, tan inoperante como las anteriores, porque cuando se enfrenta a nuestras grabaciones y condicionamientos o a nuestro “modo de ser”, se rechaza en la práctica lo mismo que las otras.
Ya he citado no pocas veces descubrimientos de la neurociencia que la inmensa mayoría no quiere aceptar de hecho y vivir en consonancia con ellos.
¡Aquello de la felicidad!…O de cómo creamos nuestra propia realidad…
Pero al menos, ya no pensamos que se trata de “un ente exterior”.
¡Nosotr@s mism@s somos nuestro ego!
Porque nuestro ego NO ES ninguna parte nuestra ni ninguna de nuestras capacidades.
NO ES el pensamiento, aunque mucho lo utilice él.
NO ES el mundo emocional ni “las pasiones” que consideraba “la vieja moral”, no es el deseo que según tantos es la causa de nuestros errores.
NO ES ningún conjunto de nuestro interior, no llevamos un “enemigo” dentro de nuestro ser.
El denostado deseo es ENERGÍA DE LA VIDA, y jamás se puede matar.
Si él es comprendido y adecuadamente dirigido, es extraordinario aliado contra el ego mismo.
Porque una de las especiales características de ese ego consiste en PARAR NUESTRO CRECIMIENTO.
Él se empeña en habitar los lugares oscuros. Por ello se niega al crecimiento de la luz y de la vida.
NOS DETIENE EN LA MITAD DEL DESEO O EL TEMOR.
Porque sabe que si los deja crecer, el uno nos elevará y el otro llegará a su fin.
El deseo nos mostrará su energía infinita.
Y el temor nos mostrará su error y se extinguirá…

TAMPOCO ES EL EGO una entidad abstracta y abstrusa como lo que llamamos “el yo”.
Aunque ego es exactamente “yo” dicho en latín.
Y permitid que os llame la atención hacia lo que es ese yo psicológico.
ES UN SUPUESTO.
El supuesto de que tiene que haber “un sujeto” debajo de los actos.
Y psicológicamente hablando, ES UN CONSTRUCTO.
Una permanencia en cuyos modos de ser, la memoria nos deja suponer que, ahí debajo de todo, hay una entidad permanente.
Y reconocernos en lo que llamamos “nosotr@s mism@s”.
¿Qué diríais si afirmase que “el yo” NO EXISTE?
¿Qué solamente es “una costumbre de ser de una manera”?.
QUE NO ES UNA ENTIDAD.
Ved, amig@s: ¿Podríamos cambiar y transformarnos si nuestro “yo” fuera una entidad estable, subyacente a todos los procesos?
El cambio podría ser, en todo caso, lo que los antiguos filósofos llamaban “accidental”. Seguiría, bajo el cambio, la misma “sustancia”.
Y la “transformación” como tal, sería imposible, o un milagro excepcional…
Las viejas ideas residentes tiempo ha en la cabeza, se resisten fuertemente al desalojo…
Contempladlo serenamente, amig@s mí@s. Lo podréis descubrir quienes aún no lo hayáis hecho…
LO QUE NO ES EL EGO, ES IMPORTANTE.
Miremos bien para avanzar…Si habéis llegado a ver que “el yo psicológico” no existe como tal, como entidad aparte, me parece que ya será mucho más fácil considerar que “el ego” tampoco tiene existencia por sí mismo.
Porque llamamos “ego” a una modalidad del “yo”.
Esa que nos empuja a los lugares oscuros que todos conocemos, lo que muchas veces llamamos “lo peor de nosotr@s mism@s”…
¡Fijaos a qué conclusión hemos llegado!
EL EGO NO TIENE EXISTENCIA INDEPENDIENTE.
Sencillamente, NO ES.
Resulta que, paradójicamente, es un NO SER que nos empuja a ser lo peor de nosotr@s mism@s.
Un NO SER que puede producir todos los efectos de los que hemos hablado y apoderarse de cada una de nuestras facultades y capacidades.
¿Poco comprensible, verdad?
Y, sin embargo, si miráis cada uno de los errores y brutalidades a los que nos empuja el ego, advertiréis que todos y cada uno de ellos NO SON.
“No son” es su raíz final: porque podemos darnos cuenta de que NO SON correctos, ni válidos, ni positivos, ni civilizados, ni respetuosos…
¡EN SUMA, “NO SON”!
Los adjetivos que añadamos prácticamente dan lo mismo.
LA PERCEPCIÓN ESENCIAL ES QUE “NO SON”.
Y con ella basta para desecharlos.
Porque saber que ESE NO ES CAMINO, es suficiente para no entrar en él.
“Carretera sin salida”… ¿Cuándo vas buscando llegar a alguna concreta parte, te vas a meter en ella?
Resulta muy poco sensato…
¡Ya veis EL QUE NO ES cómo lleva a DONDE NO ES!…

Pero. de seguro, se os mantiene la pregunta:
“¿QUÉ ES, ENTONCES, ESO QUE NO ES?”.
La mente no queda satisfecha.
Queremos definir y delimitar “eso” que tanto daño hace en la existencia humana…
Pero, amig@s mí@s, el ahondar y describir tal cosa
alargaría mucho este post de hoy.
¿Me permitís que siga mañana?
Os prometo que entraré ahí y os mostraré cuanto me es posible de ello.
Y disculpad…

 
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Publicado por en 13 diciembre, 2011 en Sin categoría