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Archivos Mensuales: abril 2012

Escuchando a Emilio

En la tarde del viernes sucedió, en Segovia, tierra de Juan de la Cruz, maestro del alma que quiere volar…
Y de Emilio Carrillo hablo, al que puede que hayáis escuchado o visto en vídeos o leído…
Hace poco tiempo que, en un vídeo suyo de charla celebrada en Lleida, supe de él.
Inmediatamente le sentí amigo y le escribí.
Respondió él con igual afecto.
Y el viernes nos conocimos en persona…
Y se intensificó el afecto al despedirnos…
En lo que he llamado en este blog “el Camino sin caminos” (recogiendo expresión de Krishnamurti),
el afecto es instantáneo.
No hace falta “conocerse”, como sucede en el “mundo efímero”, expresión muy utilizada por excepcional amiga.
Basta con hallarse.
Y surge ya.
Es la manera que me parece auténticamente natural, la que de niños (antes de ser contaminados) nos brota del ser.
Sabéis que los niños, al llegar a este planeta, necesitan ser recibidos y amados de forma incondicional.
Llegan necesitados de tal amor.
¡Y tristemente muchos no se lo damos!
Porque nuestro cerebro y mente ya estaba contaminado…
Nos cuesta mucho, a lo largo de la vida, ese ir aprendiendo que tiene tanto de “desaprender”…

En compañía de mis hijos conocí, pues, a Emilio “en persona” como suele decirse. Que en realidad le conocí ya el primer día que le escuché.
Hubo “un trabajo” en ir porque en nuestro grupo nos repartíamos una fiebre y un lumbago.
Pero allí estuvimos escuchando…
No me pidáis, amig@s, que reproduzca su charla de, creo, tres horas enteras.
Le escuché sin ningún ánimo de memorizar lo que decía, simple y sencillamente escuchar.
Cuanto dijo me pareció “bello, armonioso, verdadero, recapitulativo y recibí luz”.
Así se lo formulé a él al despedirnos en medio del afecto y la alegría, que nos besamos y abrazamos…
¡Como es también natural en ese Camino sin caminos, por donde cada uno va siendo su propio maestro, que ello no quita haber escuchado a otros maestros que nos ayudaron a despertar!
Original es este aspecto del Camino:
Puedes reconocer personas que te abrieron los ojos, que te enseñaron y por ello fueron maestros tuyos.
¡Pero no se trata de seguirles, sino de haber aprendido uno mismo con ellos!
Que, a la postre, quien aprende es cada uno y ése es el verdadero sentido de aprender “espiritualmente”, que suele decirse esta palabra.
Aunque personalmente prefiero decir “en totalidad”, que “espiritual” es sólo una parte o dimensión de nuestro ser.
También somos “materia”, sea ella lo que fuere.
Porque me separo de muchas filosofías que establecen diferencias esenciales entre ambas.
TODO EL SER ES INMENSA CONTINUIDAD Y PRESENCIA EN TODOS SUS NIVELES.
Hasta EL SER que está al tiempo más allá de todo ser y en todo ser…
Que las religiones llamaron “Dios” y establecieron “creencia” sobre ello.
A pesar de que Juan, el discípulo amado de Jesús, escribió que “todo el que ama, ha nacido de Dios y a Dios conoce”…¡Y no dijo que “creyéramos” en Él!…
Suele ser muy diferente “creer” de “saber”.
En el primero, te apoyas en autoridad ajena.
En el segundo, en ti mismo te apoyas…

Dijo Emilio cosas que también dicen los creyentes.
No sé si por estar en tierra de santo que supo volar a lo más alto y tener por sí mismo EXPERIENCIA DEL AMADO, me pareció tener ecos más “cristianos”, aunque no sé si habrá sido impresión equivocada…
De hecho, él nombró la segunda venida de Jesús, en esa “primavera consciencial”, como él define la efusión de energía que recibiremos con el alineamiento del Centro Galáctico…

Me expresó mi hijo que había sentido en la sala presencia de muchas personas con sufrimiento.
Tal vez, si no es errónea mi impresión, tuvo esto también que ver con el supuesto “mayor ambiente cristiano”. Que facilitara ello el que llegara consuelo a las personas que sufrían…
Sin embargo, permitidme, amig@s, destacar que la Verdad, la Belleza, el Bien, la Felicidad, y EL AMOR que es origen de todas ellas, NO TIENEN APELLIDOS.
No existe la verdad cristiana, la hindú, la budista, la sufí…
SENCILLAMENTE EXISTE LA VERDAD.
Y toda persona, a través de las luces y las brumas de sus propias culturas, se pueden tropezar con Ella. Taladrar las defensas, las barreras, las ideas y pensamientos…y mirar a La Verdad Desnuda…
Emilio habló de “desnudarnos”, como desnudos estábamos en los relatos del gran mito del paraíso
(mito que encierra verdad).
Desnudos para no ocultarnos, desnudos para despojarnos de tantas cosas innecesarias…
(Curiosamente –sin acuerdo mutuo, obviamente- había escrito yo en el pasado día, un post aquí sobre “El paraíso en la tierra”…)…
¡Desnudos, sí, hasta físicamente si la temperatura lo permite!
Pese a los miedos, las vergüenzas y las represiones que suelen echar para atrás a much@s.
Exactamente igual que pasa con el afecto…

Empleó Emilio el término “naturaleza” para nombrar al Universo. Y me parece bien porque destaca que es algo “vivo”.
Cuando pienso o siento del Universo, se me hace presente la Mente Universal.
¡Increíble y prodigiosa Mente cuyo cuerpo es el Universo!…
Porque cada estrella es una Gran Entidad cuyo cuerpo es la estrella, como nuestro Sol, Padre nuestro junto con la Tierra nuestra Madre.
El pensamiento humano, buscando causas físicas, y ayudado por los conceptos de las religiones monoteístas, SE DESHIZO DE LOS DIOSES.
Y con ello despobló la tierra y el Universo de todos los seres vivos e invisibles.
O bien los relegó a la fantasía (como hadas, gnomos, magos, elfos…), o bien los desposeyó de su realidad espiritual como hizo con las estrellas y galaxias.
¡Y resultó que –según eso- el inmenso Universo estaba solamente habitado por el hombre como ser inteligente!.
¡Increíble e infantil afirmación que en tamaña inmensidad, perdido en una mota de polvo de un planeta de una pequeña galaxia, residía EL REY Y ÚNICO HABITANTE DEL UNIVERSO!
Incluso la ciencia fue arrastrada por esas premisas de pensamiento. Al fin y al cabo, ella solamente entendía de métodos científico experimentales. Y con el paso de los siglos, especialmente en Europa,
sumándose la filosofía a la ciencia y a esa acción de las religiones de “desencantar el mundo” , hizo desaparecer de la cultura cualquier idea de “animación” o de “vivificación” de todo nuestro entorno.
Trasmitía Emilio su percepción contraria a todo esto.
Su mensaje sobre el hecho cósmico de la alineación de nuestro Sol, entre otros, con el Centro Galáctico,
supone la visión espiritual del Universo.
Obviamente, muchos solamente advertirán que se pueden producir fenómenos atmosféricos, radiaciones, tormentas solares…
Y ahí se detendrá todo para ellos.
Seguirán siendo fieles “al pensamiento establecido”, obedientes a sus pautas y a sus límites.
Las citas de Emilio a las teorías científicas modernas no serán entendidas por muchos, qué duda cabe. También puede ser que incorpore inexactitudes. ¡Pero tampoco se trata de eso!
Y lo del paso a la cuarta dimensión ¡les sonará a tantos a una nueva mitología!…
Por eso, amig@s, estoy señalando que nuestra idea ambiental del mundo es RESTRICTIVA Y FALSIFICADORA.
No digo en forma alguna “que se crea lo que dice Emilio”, que bastante ya he tratado de desenmascarar las creencias en este blog.
Hablo de ESCUCHAR.
Como es seriamente el escuchar:
CON LA TOTAL ATENCIÓN DEL SER Y SIN DECIR NI SÍ NI NO.
Cuando así se escucha, La Verdad se nos revela.
Puede ser EN las palabras escuchadas, o BAJO ellas, o por ENCIMA de ellas, o PESE a ellas, o DE REBOTE de ellas…
Pero se nos manifiesta La Verdad.
Y recibimos Luz.
Conocía yo casi todo lo que él manifestó. Había escrito, incluso, sobre ello…Pero ESCUCHÉ…
Y recibí Luz y se lo comuniqué.
PORQUE EL QUE CREE SABER, NO SABE.
Porque ni siquiera del saber “material” sabemos de verdad.
Por ello me pareció sabia la afirmación que hizo la Nasa hace algunos años de que “sólo conocemos el 4% de la materia del Universo”.
¡Y del infinito mundo de la consciencia, ¿qué sabemos?!
Con todos los avances e investigaciones de la Neurociencia, aún nos estamos asomando al prólogo del conocimiento del cerebro.
Y yo, que francamente “sólo sé que no sé nada”,
que tan sólo, y después de muchos años, estoy empezando a arañar la corteza de la consciencia,
¡por supuesto he de escuchar!.
Y os ruego, amig@s, que no veáis esto como una declaración “humilde”, porque de lo poco que sé de mí, SÉ QUE NO LO SOY…

Comparó también Emilio el bombeo de la sangre de nuestro corazón para vivificar todas nuestras células, con el “bombeo cósmico” del Centro Galáctico cada 26.262 años.
Aquí me parece que determinado número de “cabezas pensantes” se harían cábalas sobre la enormidad de la cifra comparada con la vida humana.
Olvidando, desde luego, que el hombre lleva ya sobre la tierra varios millones de años.
Y olvidando también que NUESTRO SER es eterno.
Cada vida es “efímera”, que “dura un día” como en griego significa la expresión.
PERO EL SER ERA, ES Y SERÁ.
Los teólogos (que usan “el pensamiento” para hacer su teología) afirman que las almas son eternas solamente “después” de ser creadas.
Y no pocos se deciden a afirmar que ello sucede “cuando el alma anima el cuerpo que va a nacer”.
No lo ven así, desde luego, las religiones hindúes cuyas ideas hace un tiempo que nos llegan a Occidente y están dejando huella: La reencarnación, el karma…
Siento decirlo, pero han sido en especial las religiones cristianas -¡una vez más!- las que metieron el bisturí a tales visiones para reducir la mente a la obediencia de “sus” interpretaciones de Jesús.
¡Se temieron seguramente que ello daba libertad, que animaba a volar la mente más allá de lo que se empeñaron en llamar “valle de lágrimas”!
O incluso a poner en cuestión otras de sus afirmaciones: “¿Dónde estaba Jesús, el Salvador, entonces?”…”¿Y cómo tenían que ser salvadas almas eternas, como el mismo Dios?”…
El poder, amig@s mí@s, corrompe.
Y el control es uno de los más importantes ejercicios del poder.
¡Y poder y control no son otra cosa que la acción del ego!
Resultando, en consecuencia, que EL GRAN MENSAJE DEL AMOR que fue el de Jesús, quedó desfigurado por el poder, el control y el ego QUE IMPIDEN AMAR…

Algo más de lo que trasmite Emilio me abre el alma.
Su afirmación de que “TODO ESTÁ BIEN…TODO ES PERFECTO”…
En este blog, a lo largo de los días, señalo muchas veces los errores cometidos por nosotros, la Humanidad.
Lo hago, desde luego, con el ánimo de que, VISTO EL ERROR, RESPLANDEZCA LA VERDAD.
Realizar un camino “de lo negativo a lo positivo”.
Bajo la convicción profunda de que la mente, cuando desaparece el obstáculo, ACTÚA EN POSITIVO…
Sin embargo Emilio no lo hace así.
Y siento al escucharle que me encuentro en esa aurora de la creación que relata el Génesis en la Biblia, cuando Yahveh lo mira todo…¡y ve que está bien!…
Veo claramente, sin dudarlo, que NO HAY QUE ACTUAR CONTRA NADA.
Por ello considero de muy escaso alcance los movimientos sociales de protesta.
Sin embargo, llevamos dentro de nosotr@s, en el subconsciente, la historia entera de los reflejos bárbaros de la humanidad. Y esto me parece que hay que afrontarlo.
¿Y cómo lo que está tapado se destapa?
¿Y cómo el cerebro y la mente humana pueden salir de su pasado y emerger con nueva grandeza
si no desaparece todo el error, el sufrimiento, la rabia y la violencia que venimos arrastrando hace milenios?…
Me vienen, amigo mío, unas palabras tuyas dichas en tu charla, que muy bien podrían ser tu respuesta:
“Dios soy yo. Pero si soy yo, no soy Dios”…
En lo cual también recuerdas esa terrible presencia del ego en el acontecer humano y su negación a Lo Sagrado…
Y con ello me parece que mi duda queda resuelta.
Porque hemos de ver qué hace ese ego en nosotr@s y cómo genera LO QUE NO ES, PARA IR A LO QUE ES…
Igual que dices que no hay que reciclar la información con la cabeza, sino con el corazón.
Y en ello también es preciso ver que te refieres al VERDADERO CORAZÓN, porque de los viejos corazones salen tantos enmarañados sentimientos que nos empujan a los humanos a LO QUE NO ES…
Que Jesús también lo decía hablando a los fariseos:
“No es lo que entra por la boca del hombre lo que le hace impuro, sino lo que sale del corazón”…

Había mucha energía en la sala.
No te la quiero adjudicar a ti sólo, sino a todas las personas que allí estaban.
Y doy por hecho que tú no te lo adjudicas.
Porque “personalizar” bien puede ser la acción del ego.
Y son la consciencia y El Amor que nos envuelven los que en realidad actúan.
Que ni nosotros ni nuestro pobre ego son protagonistas de tales cosas…

En mínima anécdota personal, os contaré que el lumbago que arrastraba hace algún tiempo, me desapareció. Y, francamente, la silla que ocupaba no era ergonómica precisamente.
A la par me sucedió también que, durmiendo cuatro horas, me desperté lleno de energía.
Me levanté y me puse a escribir…
Obviamente estos hechos –pequeños- no se los adjudico a nadie en concreto. La energía de todos los presentes pudo ser la que actuara. U otra causa más profunda…
Y esto, amigo, es básicamente lo que me ha venido tras tu charla.
Y quisiera ser parte de esa “masa crítica” que ayude a nuestra humanidad a transformarse, empezando por mí mismo que no lo estoy…

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Publicado por en 30 abril, 2012 en Sin categoría

 

Hallar paz.

Me comentaron que la buscan…

Suelen ir a encontrarla a lugares tranquilos, campo, montes, mar…

Pero hoy en día, si se han convertido en lugares turísticos, allí no está la tranquilidad…

¿Es necesario que haya tranquilidad en el ambiente para encontrar la paz?

Quizá sí, quizá no…

Por ello la siguen buscando.

Huyen del turismo para ver si consiguen encontrar ese sitio tranquilo.

Más que la simple tranquilidad, parece que para hallarla es más preciso aún un cierto silencio.

No cualquier silencio, porque en los lugares tranquilos hay sonidos. El oleaje del mar, el viento entre los árboles, los pájaros…

Un silencio total seguramente asusta a muchos, porque sienten que allí no hay vida.

Digamos que es hostil el sonido estridente y sobre todo artificial…Caravanas de vehículos, voces anunciantes, gente gritando…

El sonido natural tiene armonía.

No hace melodías, pero es eufónico, biensonante.

Así pues, los lugares tranquilos y silenciosos son compatibles con ciertos movimientos y sonidos.

Y allí…¿se encuentra la paz?…

Parece que un lugar así, ÉL es pacífico.

Y él está invitando a una cierta paz.

Al menos aquella que procede de hacer desaparecer el estrés, las presiones ambientales constantes, las urgencias, las palabras de personas que nos enardecen…

Eso allí no está.

El cerebro descansa al separarse de aquello…

Pero aun así hay personas que siguen escuchando allí lo que no está, porque lo llevan en su interior.

Les siguen persiguiendo los recuerdos y las preocupaciones.

Por fuera no hay presión, pero la hay por dentro.

Experimentan un cierto descanso.

Pero no han conseguido aún hallar la paz…

Puede ser que en algunos momentos se absorban en el pacífico ambiente y hasta se olviden de todo aquello otro.

Pero dura poco.

Pronto empiezan a cansarse del lugar pacífico.

En su cabeza suenan sonidos y vienen imágenes de su vida de todos los días, quizá menos inquietos, fuera de las tensiones del trabajo, en su casa tal vez…

Pero la paz no nace dentro de ellos.

Siguen teniendo problemas y conflictos.

Si los problemas lo son estrictamente, ellos no quitan la paz porque son RETOS QUE RESOLVER CON TIEMPO Y MEDIOS.

Algo puramente técnico, simple trabajo…

Pero cuando los problemas “se personalizan”, se convierten en elementos de la relación, SE CONVIERTEN EN CONFLICTOS.

Y ellos ciertamente quitan la paz…

Y si vienen al lugar tranquilo, silencioso y pacífico, la paz no se les inocula.

No la tienen en su vida y por el mero hecho de estar allí, no la adquieren.

ES PRECISO QUE ELLOS HAGAN ALGO.

ES PRECISO QUE VEAN QUÉ LES QUITA LA PAZ.

RECONOCER EN UN@ MISM@ EL ORIGEN DE LOS CONFLICTOS, ES EL PRIMER PASO PARA ENCONTRAR LA PAZ.

No está en los “sitios”, está dentro de nosotr@s.

Y la rompemos o la creamos.

“Los alambiques” que ponemos en marcha en nuestro cerebro, son los autores de la pérdida.

JUICIOS, CULPAS E INOCENCIAS, ACEPTACIONES Y RECHAZOS CONDICIONADOS, RESISTENCIAS A LA REALIDAD…

Todos ellos rompen la paz que habría de existir dentro de un@ mism@.

Porque resulta que, de todos los habitantes de la tierra, somos los únicos QUE NO NOS ACEPTAMOS COMO SOMOS.

Los únicos que LUCHAMOS CONTRA NOSOTR@S MISM@S.

Los únicos que TRATAMOS DE IMPONER A LOS OTROS QUE SEAN COMO NOSOTR@S.

¿Cómo vamos a tener paz?

CONOCER LO QUE SOMOS Y ACEPTAR QUE SOMOS ESO, GENERA LA PAZ.

Eso sí, SIN CULPA NI INOCENCIA, SIN AUTOJUSTIFICACIÓN.

Y resulta, además, (¡como si estuviera de oferta!) que eso es EL COMIENZO DE LA SABIDURÍA.

Y os comunico, amig@s, que yo que casi no tengo nada de ella, VIVO EN PAZ CONMIGO MISMO.

¡IMAGINAD SI LLEGAIS A MUCHA!

Cualquiera puede hacerlo.

No requiere ni ser especial uno mismo ni dotes especiales.

No requiere títulos universitarios ni curriculum abultado.

BASTA CON OBSERVAR, MIRAR, DARSE CUENTA, SER CONSCIENTE…

Y con ello se abandona el vivir en las garras del pasado y sus heridas y añoranzas, y el vivir en el futuro incierto queriendo llenarle de placer…

 

Se producirá quietud y silencio dentro de nosotros.

Cuando estemos en “pacíficos lugares” e incluso cuando no estemos.

¡HABREMOS ENCONTRADO LA PAZ!

 

 
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Publicado por en 26 abril, 2012 en Sin categoría

 

El paraiso en la Tierra

Hoy es un día de abril.
Nuboso, el viento mueve las copas de los árboles…
Los montes están musitando sus palabras, esas que –de puro grandes que son- casi nadie las oye.
Por encima de todo está el sol.
Se deja enmascarar por las nubes, su propio carnaval.
Pero siempre está por encima y detrás de todo.
Hijos de la Tierra y del Sol somos nosotros.
Nunca nos abandonan ambos, nosotros que nos quejamos tanto de abandonos…
Que si aquella persona que pensé que me quería, ya no me quiere…
Que si aquella por la que tanto hice, ya ni lo agradece…
Y la Tierra nos da siempre su apoyo, su agua, sus árboles, sus frutos, sus pájaros , sus flores…
Y el Sol nos da la luz y el calor…
¡Qué bello es el lugar donde vivimos!
Nos lo hizo El Amor.
Y dejó Su Belleza en cada hoja, en cada brisa…
Si sacáramos tan solo un poco la cabeza del pobre mundo humano por nosotros mismos construido…
Si dejáramos de ser tan temerosos y a la par necesitados de que los otros nos aprueben…
¡Bendita libertad e independencia del corazón!
Es igual que cuando escapas de la urbe de atmósfera polucionada, envuelta en esa bruma de escapes de coches y chimeneas, y entras en el aire limpio del campo…
“Qué descansada vida/ la del que huye del mundanal ruido/ y sigue la escondida/ senda por donde han ido/ los pocos sabios que en el mundo han sido…”
¡Qué poco bastaría para que esta nuestra Tierra fuera un paraíso!
Encontrar la soledad verdadera, esa en la que podemos hallarnos a nosotros mismos, escucharnos y conocernos y –con ello- comenzar el camino de la sabiduría.
Y para ello, romper el ruido interno, dejar de escuchar voces, propagandas, conflictos…
Los deseos son necesarios, el deseo es la energía de la vida.
Pero hemos trasformado los deseos en ansias desaforadas.
En vez de disfrutar serena y vivamente, las gentes se muestran muchas veces tan sedientas de diversión que parece que se obligan a tragársela, que se la administran en vena, que disponen solamente de un rato para lograrlo y que después se mueren…
EL DESEO COMPRENDIDO SE APACIGUA.
¡Y eso está en nuestras manos!
Con la inteligencia total puede conseguirse: con corazón y cabeza armonizados.
El deseo sin comprensión se convierte en furia.
El deseo es energía, pero es ciego.
Y necesita la luz de la inteligencia total…
Poco bastaría para convertir la vida en paraíso.
Porque esa soledad de la que hablo no solamente no es hosca, sino que es la verdadera condición de poder querer a las personas.
Porque esa soledad da libertad e independencia,
y las dos son necesarias para darse y dar afecto.
Sin ellas lo que existen son obligaciones y dependencias, temores y deseos no comprendidos.
¿Y quién puede amar desde ese suelo y esas nubes poblando el corazón?
Parece que la gente esté desatada, que haya perdido el equilibrio y dé traspiés en vez de caminar, salidos del toril como en Pamplona…

Como si fuera la otra cara de la moneda del deseo (que no lo es), los humanos cultivamos los miedos y temores.
Enredamos el cerebro con las fantasías del temor, ni siquiera con el temor mismo.
Hay un sano temor que es la alarma ante el peligro inmediato. Descarga el cerebro adrenalina para tomar inmediata acción y conjurar el peligro. Y la función se realiza y todo queda después en calma.
Así actúa el animal, el que pensamos que no es inteligente…
Pero nosotros hemos conseguido erigir monumentos a los temores.
Las aseguradoras lograron meter en el cuerpo los temores al futuro para hacer su negocio.
Y nos dejamos, una vez más, manipular la mente.
Ya no permitimos al futuro SERLO.
Queremos anticipar todas las posibles circunstancias.
Crear seguridades por todas partes.
Y, si no podemos, sentirnos abandonados y víctimas.
Y EL SER HUMANO PERDIÓ LA CONFIANZA EN LA VIDA.
La cambió por el temor…
Si no es posible prescindir del deseo porque es la energía de la vida, sí lo es prescindir del entramado de temores construidos, artificiales.
Enredar el cerebro no es inteligente.
La sencillez no es simplismo, sino la superación de lo complejo.
Confundimos civilización con multiplicación de los enredos.
ACEPTAR Y ASUMIR LA INSEGURIDAD DE LA AVENTURA DEL VIVIR, ES SABIO.
Y el tiempo que se viva, vivirlo con paz y confianza…

Paraíso en la tierra es vivir sin temor.
Paraíso es templar el deseo con la comprensión.
Paraíso es disfrutar de la Belleza que por todas partes nos obsequian nuestros Padres.
Y la Belleza de la mujer para el hombre y del hombre para la mujer…
Paraíso es convivir con afecto, repartir ese bien del corazón que no merma nuestros haberes, que crece más cuanto más das…
Y VOLVER A LA SENCILLEZ.
Lo hemos enredado todo, complicado todo, alambicado todo…
Alambique de alambiques en la mente y corazón.
Ideas sobre ideas y luego más ideas.
Emoción sobre emoción y creación de más emociones derivadas…
¡Y YA EL CEREBRO SE ANGUSTIA!
¡Y SE PIERDE EL DISFRUTE DE VIVIR!…

Amig@s mi@s, retornemos.
Recordemos cómo la infancia, antes de estar contaminada, estaba llena de la alegría de vivir.
Y volvamos a construir, porque podemos, y primero dentro de nosotros mismos, el paraíso en nuestra Tierra…

 
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Publicado por en 25 abril, 2012 en Sin categoría

 

El proceso de paz entre el hombre y la mujer.

La verdadera y plena paz entre hombre y mujer es el amor.

Pero hoy quisiera acercarme a las dimensiones más cortas, para tratar de ver en el comportamiento humano pasos y sendas que preparan esa paz, que van realizando el proceso de paz.

 

La gran diferencia entre hombre y mujer es la sexualidad, obviamente.

Sin embargo, se le dan muy diferentes alcances e interpretaciones a esa realidad.

Desde la mera diferencia orgánica hasta el psiquismo, el alma y el espíritu.

Tal vez fueran Freud, Jung y Adler (junto con aquél psicólogo radical cuyo nombre no me viene ahora, que inventó el término “orgón” para señalar la energía de la relación sexual), los primeros que se plantearon históricamente esas diferencias a nivel psicológico.

Los dos cromosomas ( XX/XY) indican a nivel físico las diferencias y semejanzas.

Hay una dimensión idéntica ( la X), y es preciso valorarla adecuadamente, porque cuando los sexos están en su guerra, piensan los unos de los otros “que no tienen nada que ver”.

No entraré en temas biológicos de los que soy ignorante. Miraremos el asunto desde un enfoque más psíquico y mental.

Es claro que existen dos culturas, la masculina y la femenina.

Social e históricamente ha sido la masculina la dominante. Pero más soterrada y trasmitida por tradición, también ha existido la cultura femenina.

Hoy en día hay sensibilidad ambiental para distinguir incluso las palabras en las que la cultura masculina (muy frecuentemente englobada bajo el término “machismo”, o bajo el de cultura patriarcal) ha dejado su huella.

Muchas son, desde luego.

Cito de ejemplo aquello de que cuando algo es “estupendo, excelente” se lo denomina coloquialmente “cojonudo”. Y cuando es “aburrido, lento” es un “coñazo”…

Baste ese botón como muestra…

La situación generalizada de la mujer a lo largo de los siglos de “relegada al hogar”, ha dificultado y casi impedido la aparición histórica de figuras femeninas relevantes, que están en la mente de todos.

Por ello la cultura femenina ha formado parte de lo que podemos llamar “el secreto de la mujer”.

Tres dimensiones hay que me parecen cruciales para adentrarnos en ese secreto:

La necesidad, la prole y las hormonas, aparte de diferencias a nivel cerebral que ya he comentado

en otras ocasiones.

Suelen decir los evolucionistas que “la necesidad crea el órgano”.

Y es indudable que la posición de inferioridad de la mujer respecto al hombre, le creaba a ella NECESIDAD.

Cómo defenderse del varón y cómo convertirlo en aliado, esas eran necesidades existenciales de la mujer.

Y ello produjo INTELIGENCIA EMOCIONAL para la mujer.

No desarrollaría ella de forma organizada su inteligencia racional, porque es la cultura especialmente su campo de cultivo y ella lo tenía vedado.

Todavía hoy, con el acceso y éxito de la mujer a los estudios y la cultura, sigue el varón tachándolas de ilógicas y hasta irracionales.

Y no pocas veces ellas utilizan el tópico en su propio beneficio, como parte de “su secreto”.

Sin embargo, me parece bastante cierto que la inteligencia emocional de la mujer se ha desarrollado a lo largo de la historia precisamente por su situación de precariedad frente al hombre.

Viene a ser, coloquialmente, aquello de que “no hay mal que por bien no venga”.

Ella necesitaba desarrollar sus capacidades emocionales e intuitivas para subsistir ella misma y su prole.

Y en la defensa de la prole, tiene fama la hembra en el mundo animal de poder llegar a ser más fiera que el macho. Y no diría yo lo contrario en el mundo humano.

Indiqué en anterior día que la mujer desarrolló de tal manera su capacidad de manipulación. Le era existencialmente imprescindible.

Y esta capacidad, que es resultado de las capacidades de inteligencia e intuición emocionales, es preciso revertirla a su origen pensando en el proceso de paz.

CONVERTIR LA MANIPULACIÓN EN AYUDA…

 

Del tema hormonal tampoco diré nada. Porque las molestias que experimenta con ello la mujer a la hora de la menstruación, son también ventajas de salud que la hacen más longeva que el hombre…

 

El gran eje del cambio para el proceso de paz reside, desde mi punto de vista, en LA INTELIGENCIA EMOCIONAL.

Creo que no es injusto decir que el hombre está, globalmente, mucho más atrasado que la mujer en el desarrollo y uso de tal inteligencia.

Y justamente en la relación entre ambos se sitúa el crisol donde se puede “cocer” esta dimensión.

El hombre TIENE QUE APRENDER a hablar con la mujer.

Las conversaciones sobre la relación y los sentimientos, han de proliferar.

Ha de estar el hombre dispuesto y decidido a ello, y la mujer a dejar de lado la manipulación.

Los “noviazgos” y la amistad han de ser lugares singulares para este trabajo.

Y también el aprendizaje “paracadémico” como son los cursos que realizan muchas organizaciones para sus cuadros e incluso para sus miembros en general.

Han de darse cuenta los hombres que, hoy en día, ya se ha propagado suficientemente la importancia de la inteligencia emocional.

Ha de incorporarse aún, en la inmensa mayoría de países, a los planes de educación y convertirse en asignatura imprescindible.

Algo que es típico en las culturas de ambos géneros, es “el detalle”.

Tendemos los hombres a ser poco detallistas y las mujeres mucho.

Y solemos desvalorizar nosotros su importancia, como si estuviéramos por encima de tales nimiedades.

LA GRAN CORRUPCIÓN DE LA RAZA HUMANA QUE CONSISTE EN APLICAR EL PENSAMIENTO A LA VIDA INTERIOR, TIENE EN EL SEXO MASCULINO SU MAYOR EXPONENTE.

“Racionalizar” es un error psicológico y existencial.

La racionalización es una clase de represión.

Y toda represión es negativa, porque aun en el caso de la represión de la violencia (que podíamos considerar que es socialmente útil), en el momento menos pensado y más inoportuno salta por los aires tal represión y produce hechos especialmente luctuosos, como los de esos jóvenes y hombres que un día toman un arma y asesinan a un montón de personas.

Hay un refrán que, lateralmente, alude a ello presentando el peligro “del agua mansa”…”que de la brava me defiendo yo”…

La ira, la rabia y la violencia están en el subconsciente humano. Y es claramente más sabio que cada uno las conozca y aprenda a resolverlas “civilizadamente” que intentar reprimirlas.

Son esas emociones “típicas” de la cultura masculina.

Y están soterradas junto con un miedo en muchos hombres a la homosexualidad.

Les parecen “señales de identidad”.

La cultura homofóbica  -que aún está muy presente pese a los espaldarazos políticos contra ella- forma parte para muchos hombres de “la identidad masculina”.

Y, lo que es peor, para muchas mujeres a nivel de instinto y gusto sobre el otro sexo.

“La virilidad” parece tener como componente inevitable esas emociones.

Al igual que, por ejemplo, “la valentía” y la fortaleza frente al dolor.

Las cuales, sin embargo, han sido frecuentemente cuestionadas por las mujeres con dichos como aquel de que “si vosotros tuvierais que tener lo hijos, la raza se extinguría”…

Se espera de la mujer, por el contrario, “la sensibilidad y la dulzura”. Patrimonializar estas cualidades, es triste situación para los varones.

Porque tales cualidades pertenecen sin más a la inteligencia emocional humana, y no a uno de los dos sexos.

Triste por demás es la idea de que, para encontrar un hombre sensible, hay que ir a los que son gays.

Como –por el otro extremo- para encontrar a una mujer con cualidades masculinas, hay que trasladarse al mundo de las lesbianas.

(He de expresar, entre paréntesis, que me desagrada, hiere mi sensibilidad, el tener que citar las orientaciones sexuales bajo esos nombres. Están ellos ya cargados mentalmente con prejuicios, barreras y desprecios.

Pediría yo a los hombres “que aman a los hombres” y a las mujeres “que aman a las mujeres” que encontrasen otra manera de indicar la orientación sexual cuando ello fuera preciso. Porque mientras no lo es, lo considero innecesario

puesto que –primariamente- hombres y mujeres de cualquier orientación HAN DE TRATARSE COMO PERSONAS.)

Me parece oportuno señalar que hombres y mujeres tenemos ese gen X en común que nos da, a todos,  dimensiones del otro sexo.

Y es preciso crear OTRA CULTURA que exprese LO HUMANO en todas sus dimensiones.

Los hombres han de romper sus antiguas identidades y crear nuevos papeles y roles.

Como género, me parecen necesitarlo más que las mujeres.

SIN EMBARGO, ABOGO POR UNA CULTURA QUE NO DIFERENCIE LOS PAPELES.

Que tenga en cuenta, sin duda, las diferentes necesidades físicas. Pero que unifique las psíquicas y mentales.

Tal sería una CULTURA DE PERSONA HUMANA.

Y que luego cada quién tenga la orientación sexual que elija.

Mucho puede hacerse hoy en día en diferentes ámbitos por ir generando dicha cultura: en casa, en la escuela, en las relaciones amistosas, en las organizaciones, etc.

SIN EMBARGO, he de prevenir sobre las limitaciones de la “cultura” de cara al progreso humano.

Toda cultura es “un envolvente mental”.

Tiene sus mitos, sus límites, sus prohibiciones…

JAMÁS LA CULTURA EXPRESA LA TOTALIDAD HUMANA.

Y puede llegar a ser tan asfixiante como cualquier otro sistema humano o incluso más, porque se compone de normas, preceptos y estilos NO ESCRITOS que condicionan las mentes humanas.

Una cultura humanamente válida ha de ser ABIERTA, DINÁMICA, CAMBIANTE.

JAMÁS FIXISTA…

Por ello desde hace muchos años propugno que las personas desarrollen su capacidad “metacultural” o “transcultural”, la cual está en contacto con la total inteligencia humana que es la suma armónica de cabeza y corazón.

Ha de ser ella como ha de ser también la ciencia: SIEMPRE ABIERTA AL RETO DE LO DESCONOCIDO…

 

Todo nos conduce, a la postre, AL DESARROLLO DE LA CONSCIENCIA.

Esa es una tarea individual, aunque es preciso apoyarla desde los sistemas establecidos: educación, estatutos sociales, organización política del país…

Como tarea individual, nada más cercano que la relación hombre/mujer.

De entrada me parece que debía desaparecer la segregación social de “amigos y amigas, cada uno por su parte”.

Los grupos humanos han de ser mixtos, ni masculinos ni femeninos.

Y todos los asuntos de la relación y del enfoque del vivir habrían de ser tratados en común.

Pueden ser una auténtica escuela de aprendizaje y comprensión mutuas.

Los medios de comunicación y las artes sociales (por ejemplo, el cine) tienen que acabar también con esa partición de “películas románticas para ellas” y “películas de violencia y aventuras para ellos”…

Por supuesto en la familia y el hogar, que son la primera escuela humana, es donde más de raíz se pueden trasmitir los valores de igualdad y de persona, evitando las viejas discriminaciones y creando los papeles humanos comunes a ambos sexos.

Tristes son las noticias e informaciones que indican –en nuestro país-  la reviviscencia de los modelos ancestrales, como manifestó en comentario a uno de mis anteriores post una grande y joven amiga que se prepara –precisamente- para ser educadora.

Se escucha por muchas partes que vivimos en una sociedad “en la que se han perdido los valores”.

Si esto es así, ¡adiós al proceso de paz entre hombre y mujer!.

Pero los hechos que se señalan, me parecen tener otro significado.

La sociedad se está disolviendo, el mundo se está disolviendo.

Por ello hay voces que proclaman “el fin del mundo” y recurren a las profecías para apoyar su afirmación.

Hay quien, sin embargo, interpreta a tenor de las mismas u otras profecías y de su propia visión que va a llegar a la tierra “una primavera consciencial”

en la que sucederá –libremente para quien lo quiera- el cambio a “la cuarta dimensión”.

Persona respetada y amiga lo está proclamando por nuestro país . Y, modestamente, le presto mi apoyo desde estas páginas .

Su nombre es Emilio Carrillo, e invito a quien quiera hacerlo a visitar su blog,  ver sus videos y asistir a su charlas…

Existe, pues, un movimiento patente de crisis, desastres económicos, disolución social…

Y existe otro más callado, de personas que en su propio interior desean otra forma de vivir y trabajan en sí mismas para ello.

Deseo de corazón que estas personas puedan llegar a ser –si no lo son- esa “masa crítica” que sirva para que en la humanidad –como en el mundo atómico- se genere una reacción en cadena que LA CAMBIE DE NIVEL.

Me parece que ante cualquier observador, aun con los más variados motivos, esto es ya NECESIDAD HUMANA.

Y si aciertan los evolucionistas con su frase, es ya el momento de que la necesidad produzca el órgano…

Y entretanto, amig@s, empecemos hombres y mujeres un serio y válido acercamiento y comprensión mutuos porque el verdadero sujeto humano surge de la fusión entre lo masculino y lo femenino.

Y eso lo tenemos en casa, en la calle y en todas partes.

¡PAZ ENTRE EL HOMBRE Y LA MUJER!

 

 
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Publicado por en 24 abril, 2012 en Sin categoría

 

De la guerra de los sexos y el amor.

Dejábamos deslizarse reflexiones, los pasados días, en torno a las relaciones “hombre/mujer”.
Señalando, por una parte, hechos sociológicos.
Y responsabilidades históricas por otro.
Y retornando a la gran responsabilidad de TODOS como seres humanos.
Porque, a la postre, TODOS Y CADA UNO SOMOS LA HUMANIDAD.
Y esta es la visión más adecuada, que salta por encima de concretas historias y diferencias entre los sexos humanos y las orientaciones sexuales.
El ser humano como tal es HOMBREMUJER.
Romper esa unidad es crear ya los problemas.
Una vez más la historia de esta raza que puebla la tierra queriendo ser los reyes, incurrió en su mismo gran problema: LA RUPTURA DE LA UNIDAD.
Así comenzó en el mundo la historia de lo que llamamos “ego”, ese radical deseo de cada uno de querer SER CENTRO.
Y ahí comenzaron todas las guerras…
Una de ellas ha sido “la guerra de los sexos”.
Lo miraremos juntos e intentaremos obtener algo más de visión y de luz…

NO EXISTE GUERRA ENTRE QUIEN NO SE INTERESA POR ALGO DEL OTRO.
Y hombres y mujeres tienen su propio interés respecto al otro sexo.
Es extremadamente profundo en ambos.
Arraiga en las más radicales emociones e impulsos, hasta en lo que llamamos “instintos”, que son sencillamente “raíces de nuestro ser”.
Las raíces que se hunden en la Tierra, la Madre nuestra.
Que somos hijos de la Tierra y el Sol.
Nos ha parecido a los humanos que nuestra “condición solar” radicaba en nuestro pensamiento.
Pero ingratos hijos hemos sido queriendo ignorar nuestras raíces y la hermandad con todo ser viviente, hijo también de los mismos padres.
Como ingratos fuimos al romper nuestra UNIDAD CON EL TODO del que somos parte, y comenzar a hacer la guerra en vez de hacer el amor…
¡QUE NO ES EL PENSAMIENTO EL QUE DEFINE LA GRANDEZA!
Siglos, milenios convencidos los humanos de que fuera así.
Y se olvidó EL CORAZÓN Y LA CONSCIENCIA, postergados, abandonado su cultivo, su importancia radical, su primacía…
Y también ha sucedido en la guerra de los sexos.
Lo que cada uno quería del otro, lo intentaba lograr con sus estilos, sus modos y maneras.
Durante muchos siglos y milenios, la mujer con “sus artes femeninas”, el hombre con su fuerza y su poder.
Ella muy cerca de los niños, la esperanza humana.
Él muy cerca del mundo exterior y de la lucha.
Ella asumiendo la propagación de la especie.
Él asumiendo su protección.
Buscó él maneras para asegurarse de que los hijos “fueran suyos”.
Una vez más, la importancia del ego.
No consideró, sin más, que los niños eran lo verdaderamente por serlo. ¡Sino que fueran suyos!
Y así –según Engels- se generó la propiedad privada y uno de los sistemas corruptores de la humanidad.
Antes que eso ya había sucedido con la presencia del ego que Engels no tuvo en cuenta.
Pero el hombre también –derivadamente- la creó por tal motivo.
Para convertirse en el rey.
Aunque –también citando al filósofo- “de su coronación se encargó ella”…
Guerra entre los sexos.
Ella lo más asediada posible en su propio mundo, en la cueva, en la cabaña, en la casa, en el castillo…
Pero también teniendo su propio poder.
Cuando algo que tienes lo desea otro y no te lo puede quitar, tienes poder para negociar.
El varón no solamente deseaba el sexo de ella.
Eso se podía arrebatar por la fuerza y el pillaje y el abuso vandálicos, como las guerras lo testifican.
Pero el varón también quería los hijos y también el apoyo emocional de ella.
Y eso último no se lo podía quitar.
Y ahí ha estado siempre el poder de ella.
Tras las bambalinas, podríamos decir…
Darlo o retirarlo ha sido siempre su prerrogativa.
Podía ser obligada por la fuerza a muchos comportamientos. Pero en su corazón mandaba ella.
Y la guerra se desplazaba a objetivos exteriores.
En ellos podía vencer más el varón. En el otro, ella…

Se alió el varón con las ideas, las normas, las morales y la misma religión.
Para lograr vencer su poder interno.
Increíble ha sido cómo esos niveles “de la cultura” han ignorado las necesidades físicas y emocionales de la mujer.
Hasta ahí llegó la guerra y, en ella, tuvo la mujer todas las de perder, o casi todas.
Porque en el interior de las alcobas, en el interior de los corazones, al fin nadie podía penetrar.
Y se generó “el amor romántico” entre los altos caballeros y paladines.
Ya en la antigüedad, Helena de Troya movió tras los muros aquella guerra.
Ya el rey Arturo y su gran paladín Lancelot pasaron sus calvarios por Ginebra.
Pero “los cultos” y “los religiosos” trataban de extender sus telas de araña al interior de las conciencias.
Hasta el siglo XIX ha estado la iglesia católica tratando de negarle el disfrute sexual a la mujer.
Y aun dentro del mismo siglo XX los moralistas imponían reglas para ella que no eran vigentes para los varones.
Eva mantenía la fama de “culpable” por engañar a Adán. Por tentarle.
Y se olvidaba el género masculino que él mismo era su propia tentación.
Recordar el relato del Génesis de “la caída”, es bastante bochornoso para los hombres.
“Señor, la mujer que tú me diste me incitó”.
Que en menos palabras no se pueden echar fuera más culpas e ir de inocente.
Culpa a Eva y además la delata y la traiciona.
¡Y culpa a Yahvéh que fue “quien se la dio”!
Y a la serpiente, claro…
Y luego “el inocente hombre” repitió muchas veces la misma historia. ¡Qué vergüenza!
“Si no fuera por ti, yo habría conseguido…”
“Es que tú me obligaste…”
Porque al fin el poder de la mujer era “el conocimiento”, lo que la serpiente prometía.
Ella le conocía a él mejor que él a sí mismo.
Y le podía “manipular”.
Con su conocimiento de él y con “su atracción” a ella, que también la conocía. Y con su diferencia en el ritmo sexual que le facilitaba “estar más en su cabeza” de lo que estaba él.
Seguramente la mujer “genetizó” muchos de esos saberes y se los trasmitió a su progenie femenina.
¡Cuántas veces se saben las niñas “que le gusto a ese chico o ese hombre”!
No son infalibles, claro. Si lo fueran habrían terminado con el dominio de la fuerza y el poder de los hombres.
Y ellas, así y a su modo, también hacían la guerra.
PORQUE AMAR NO ES DOMINAR.
Él no acertaba en su impulso de tener el dominio por la violencia, no era el camino.
Ella no acertaba en el suyo por la manipulación, tampoco era el camino.
Con ello no hacían otra cosa que prolongar la guerra de los sexos. Porque se intentaban dominar el uno a la otra y la otra al uno.
¡Incluso hasta hoy!…
Si asistes a conversaciones entre ellos o entre ellas, solos ambos, de alguna forma mutuamente se desprecian.
Ellos, porque aunque no lleguen a decirlo, mantienen el pensamiento de Schopenhauer.
Ellas, porque los consideran primitivos y elementales.
Y al mismo tiempo…¡no pueden prescindir los unos de las otras, y viceversa!
Pero en vez de manifestar la atracción mutua, luego se critican…
Y uno llega a la conclusión –inevitablemente- de que se atraen y a la par que se hacen la guerra.
Que no saben relacionarse sin ella.
Que les engaña el cerebro un tiempo adjudicándoles el cóctel de hormonas, para que sobreviva la especie…Pero pasa y retornan a su secreta guerra…
Y veo tristemente a la Humanidad no sabiendo relacionarse…¡EN EL AMOR!
LO ÚNICO QUE ACABA CON TODAS LAS GUERRAS.
Recelan mutuamente y desconfían.
¡Ambos, en el fondo, de lo mismo!
“¿Me quiere o me engaña?”.
Y resuenan dentro de su subconsciente los engaños de siglos.
Y ellas, con todo su saber, también dudan.
Y casi ninguno ha comprendido QUE AMAR ES PLENAMENTE AUTÓNOMO.
Que el verdadero amor no depende de la respuesta de la otra parte.
Que nace y brota de más allá de nosotros mismos, porque “el ego” desconoce lo que es el amor.
Quieren andar “sobre seguro”.
Y olvidaron que nada en la vida tiene seguridad, que es aventura y peligrosa.
Y que, por ello, la única seguridad posible está dentro del corazón, AMANDO UN@ MISM@.
Aun no siendo amado o no sabiendo si lo es.
Y ahí se rebelan casi tod@s diciendo:
“¿Pero cómo vas a amar si no te aman?”.
Con lo cual están diciendo que sólo van a amar si son amad@s.
¡Y ya han inaugurado “el comercio psicológico”!
El que viene de la guerra y en ella acabará en la inmensa mayoría de los casos.
Guerra abierta o guerra fría…
En el instante mismo que al amor se le pone condición, DEJA DE SERLO.
PORQUE EL AMOR NO PONE CONDICIONES.
Todos hemos escuchado esas palabras de AMOR INCONDICIONAL.
Y se lanzan hombre y mujer, queriendo superar su guerra, al que dicen que va a ser ese amor.
Pero en verdad se están engañando, porque su subconsciente pone muchas condiciones.
Tácitamente. En la oscuridad.
Y al pasar del tiempo van saliendo a la superficie y ellos y ellas “hacen balance”.
“Sí, nos queremos…Pero ya no estamos enamorados…”
Y eso casi en el mejor de los casos…
Y ni siquiera se fijan que ese afecto es el mero comercio psicológico que he citado…
LA GUERRA DE LOS SEXOS, EN TODAS SUS DIMENSIONES, SÓLO PUEDE DESAPARECER FRENTE AL AMOR INCONDICIONAL.
¡Tan escaso!
Por ello mismo, cuando un hombre y una mujer (o dos hombres o dos mujeres) se aman así, ¡ya no es su privado asunto!
PORQUE ESTÁN TRASFORMANDO LA HUMANIDAD.
ES ACONTECIMIENTO CÓSMICO FRENTE AL UNIVERSO.
¡Y APLAUDEN LAS ESTRELLAS CUANDO LO VEN!

Pero tal vez algún@ de vosotr@s estéis pensando…¿pero cómo se ama incondicionalmente?.
¡La pregunta del cómo!
Se precian los psicólogos de usar instrumentos y procedimientos para curar la salud psíquica.
He dado cursos a psicólogos. Y algunos no paraban de preguntar sobre el procedimiento…
Y mucha gente no experta en ese mundo de la psicología, también preguntaba por el cómo…
¡Amig@s mí@s, que no existe el CÓMO!
Bien claro veis que eso es “preguntar por una técnica o un método”.
Bien claro veis que eso es un planteamiento del pensamiento.
¡Y EL PENSAMIENTO NO SABE NADA DEL AMOR!
POR ESO NO EXISTE LA TÉCNICA PARA AMAR!
Ni tampoco para SER.
Ya nos han dicho durante siglos que “CREAMOS”, que la creencia nos llevará a amar.
Pero bien se ha comprobado que eso es falso.
O modificamos mucho lo que significa “creer”.
¿Es que los cruzados, cuando iban a Tierra Santa, a guerrear contra “los infieles” (que curiosamente los otros tenían el mismo nombre para ellos) “no creían”?
¿Es que Torquemada “no creía”?
¿Es que los eclesiásticos y muchos que los siguen, no creen?
Y, sin embargo, en la historia de la iglesia sólo ha habido un Francisco de Asís o una Teresa de Jesús o un Juan de la Cruz…
¡Los que solamente hablaban del amor y lo vivían!
Y lo hablaban PORQUE LO VIVÍAN, y no a la inversa.
Y no fue “su técnica” hacer muchas penitencias y oraciones, como tantos monjes y monjas las han hecho…¡y no llegaron al amor!.
Y entre un hombre y una mujer, menos todavía se trata de “hacer sacrificios” para amar.
Porque si se están haciendo sacrificios es que cuesta, o no se quiere hacer, lo que se intenta. Y eso es violentarse a sí mismo y acumular futuras deudas.
¡Jamás se hace algo, si se ama, “sacrificándose”!
Se hace saliendo del corazón, queriendo hacerlo, sin dudas, sin sacrificios…
No es el sacrificio “la técnica” para amar.
¡Que sólo el pensamiento (que tiene por objeto lo material) puede hablar de técnicas!
El pensamiento no ama, piensa.
El pensamiento duda del amor y lo cuestiona.
Es del corazón para arriba cuando se puede empezar a hablar de amor.
Porque incluso el corazón se queda casi siempre “en el afecto”, sin llegar hasta el amor. Porque “el enamoramiento” no es el amor, sino ese cóctel de hormonas cerebrales.
Y EL AMOR NO CABE EN EL CEREBRO HUMANO.
Está más allá de él, lo supera.
Por eso no es posible encontrar procedimientos para amar.
Y, SIN EMBARGO, EL AMOR ES LO ÚNICO QUE SUPERA ABSOLUTAMENTE LA GUERRA DE LOS SEXOS.
El amor es una acción alquímica, una trasfusión y una trasmutación en la que EL HOMBRE ADQUIERE LOS VALORES DE LA MUJER Y LA MUJER LOS DEL HOMBRE.
Y SE CREA EL VERDADERO SUJETO HUMANO QUE ES HOMBREMUJER, MASCULINOFEMENINO.
¡PERDIDA TODA DIVISIÓN ENTRE HOMBRE Y MUJER, O LAS DEMÁS ORIENTACIONES SEXUALES!
SOLO LA UNIÓN TOTAL DE AMBOS, LA FUSIÓN…

Al caer la tarde, cuando el lucero vespertino aparece en el cielo, quédate allí, amig@ mí@, en silencio y en quietud.
Ignora todo y escucha desde lo más hondo de ti.
¡Allí, en torno tuyo, por fuera y por dentro, está El Infinito Amor!
¡ESPÉRALE!

 
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Publicado por en 23 abril, 2012 en Sin categoría

 

Me corrigen mujeres…

Y acepto la corrección.
Porque tienen razón y porque lo que me han dicho es sabio.
Una señalaba (y lo ha expuesto como comentario en el blog) que los jóvenes tienen el esquema machista muy gravado, que las chicas van “a por los chicos malos”. Esperando que “ellas” los cambiarán.
Otra me indicaba por correo que existe una gran distancia entre el modo de pensar y el de sentir.
Y que la mujer cae en esa escisión frente al hombre.
Por su pensamiento, quiere un hombre de las características y cualidades que una visión “civilizada” tendría sobre el hombre.
Pero…¡le atrae el viejo modelo de hombre porque ella lo enlaza con “lo viril”!
De modo que, a nivel emocional y casi instintivo, le atrae lo que rechaza su modo de pensar.
De más mujeres sé que no son muy benévolas al valorar al resto de su género, y a sí mismas.
Alguna ( muy amiga mía) y hablando en confianza y en términos coloquiales, me ha dicho “somos todas unas zorras”.
Y pido que nadie se moleste por la expresión, ni mujer ni hombre, porque viene a decir casi lo mismo que la anterior interlocutora. Pues se refiere también a esa ancestral manera “femenina” de conseguir dominar al hombre con sus “armas de mujer”. Al hombre que la domina a ella.
En lo cual, los diversos matices de opinión tienen todos ellos sus puntos de contacto…
INDUDABLEMENTE, mientras las personas, hombres y mujeres, no se hayan desecho de los viejos bagajes hasta la profundidad del subconsciente, seguirá la guerra de los sexos de una u otra manera.
Esa es la única MANERA RADICAL de iniciar una RELACIÓN NUEVA entre hombres y mujeres.
Relación que –en efecto- aún no se ha dado.
Y no se ha dado PORQUE LA HUMANIDAD NO SE HA TRASFORMADO.
En visión meramente sociológica, no se puede prever aún cómo será esta relación.
Y todo el género humano es responsable de no haberlo logrado, hombres y mujeres.
SIN EMBARGO, y tomando la historia como campo, sigo manteniendo que el hombre ha sido más responsable que la mujer de la dominación de ésta.
Han sido milenios en los que los hombres han tenido el poder. Y como hombre me responsabilizo de ello.
Me parece que no es extraño que tantos milenios hayan creado en la mujer “reflejos, impulsos e instintos” para interiorizar actitudes que tampoco son las adecuadas.
Por ello cargo más las tintas en el papel masculino que en el femenino. La deuda me parece mayor…

Hay un modelo psicológico que descubrió Eric Berne, sobre determinados esquemas de comportamientos no conscientes. Los llamó “juegos psicológicos” y de ellos he hablado.
Me parece que viene al caso en esta situación, detallar algunos aspectos aplicándolos a ambas partes.
Son esos juegos una especie de “drama” cuyo guión desarrollan siempre tres tipos de “papeles”:
PERSEGUIDOR/SALVADOR/VÍCITMA.
Como en la comedia italiana, varían las escenas pero los protagonistas son los mismos.
El juego y sus escenas se desarrollan en el subconsciente y, desde él, influyen en el consciente.
Los dos primeros papeles (perseguidor y salvador) se realizan “desde arriba”, con una supuesta autoestima alta (en realidad errónea).
Y buscan en “la víctima” del otro (porque básicamente se juega por parejas) a quién someter o a quién salvar.
Este “triángulo dramático” (como lo llamó Berne) es dinámico, no fijo. Se pone en movimiento a lo largo de cada juego, y los jugadores van cambiando de “personaje”.
Por no complicarlo más, comenzaré a hacer algunas aplicaciones.
El típico hombre machista, iniciará sus juegos como perseguidor.
Y la mujer que busca al hombre duro o “malo” para cambiarle, iniciará sus juegos como salvadora.
Esas jovencitas que cita el comentario hecho en mi blog en el post de ayer, que pretenden enamorar al “chico malo” para cambiarle después, van de “salvadoras”.
Al tiempo con ello (como también los “perseguidores”) están tratando de afirmar su propio poder.
“Yo te voy a someter”…”Yo te voy a cambiar”…
Y ambos buscan “una debilidad” en el otro, que le sitúe en el papel de “víctima”. Una “inferioridad” psíquica ( o física) de la que aprovecharse para ejercer su papel de superioridad.
El perseguidor (¡ojo, que también puede ser ella!) intenta someter al otro jugador con la culpa y el temor.
Y la salvadora (y digo lo mismo) intenta el sometimiento del otro con la gratitud y devolución de unas emociones “cariñosas” en cierto modo. Digo en cierto modo porque se trata de generar UNA DEPENDENCIA EMOCIONAL, no un verdadero amor, libre y autónomo.
Los dos papeles son “de dominio”, de diferentes maneras.
Desposeen al otro de la dignidad de persona, la inferiorizan.
Y lo peor de todo ello es ¡que no son conscientes!
A ambos papeles (y a quienes se meten dentro de ellos) les parece que están actuando de modo adulto y adecuado. Les cambian la percepción de sí mismos y del otro jugador.
Jugar desde ahí, en consecuencia, LES DA SATISFACCIÓN.
Y ambos tratan de situar al otro jugador en “víctima” para “poseerle”, no para compartir con él EN IGUALDAD.
Si aplicamos lo dicho a la relación “hombre/mujer”, resulta que cada uno de ellos (cuando “juegan”, que es infinitamente más frecuente de lo que se piensa) pretende dominar al otro, ¡no terminar con el dominio de uno!
Para evitar tal dominio (la mujer, por ejemplo) TENÍA QUE EMPEZAR POR NO SER SALVADORA.
Por no pretender CAMBIAR AL OTRO.
Por ser consciente de sus propias debilidades y de los impulsos que le ponen en inferioridad respecto al varón. Entre los cuales está también el sentirse atraída por el viejo modelo histórico de virilidad…
¡EL PODER DE MARTE CONTRA EL PODER DE VENUS!
Y a ver quién gana…
A ver quién domina al otro…
OLVIDANDO QUE NO SE TRATA DE UN COMBATE ENTRE DOS PODERES, SINO DE UNA RELACIÓN POSITIVA, CONSTRUCTIVA, RESPETUOSA Y LIBRE.
Para que haya AMOR y no LUCHA.
Que para ello es precisa la igualdad y la auténtica diferencia.
Iguales y por ello libres.
Diferentes y por ello con mutua admiración a LOS VALORES del otro, NO A SUS CONTRAVALORES.
La sana y verdadera admiración (que no la envidia que se oculta muchas veces bajo capa de admiración) es factor indispensable para el amor.
Y el sentimiento profundo y radical de igualdad, sin ninguna inferioridad respecto al otro, lo es también.
LO CUAL, EN SUMA, EVITA TODO JUEGO PSICOLÓGICO.
Pueden comenzar los concretos juegos de mil maneras.
“¡Es que tú eres una loca!”…
“¡Y tú un bruto insensible!”…
Y ya comenzó uno…
Uno de los dos jugadores terminará “en víctima”…
“¡Es que esta mujer nunca me comprende!”, puede decir él, victimándose.
“¡Es que este hombre nunca siente!”, puede decir ella victimándose también…
U otras variantes que van a lo mismo y producen lo mismo: SENTIRSE MAL…
En este triste enfoque de los juegos psicológicos, la satisfacción de uno sucede a costa del malestar del otro.
El perseguidor sólo se quedará contento si su víctima se reconoce culpable, equivocada, deficiente. Y aplicando los esquemas de acierto que él tiene, no otros.
El salvador/a sólo se quedará contento/a si su víctima se reconoce también equivocada, si decide erigirle como su guía, seguir el “camino de salvación” que le ofrece. Los suyos también, no otros…
Y las siguientes jugadas del juego irán acentuando más EL ESTAR MAL.
El perseguidor se enfurecerá más ante “los fallos” de ella…Ella se hará más torpe, más llorosa y más insegura…
Ella podrá, en un momento dado, salir de víctima y tomar el papel perseguidor.
Le atacará a él en sus propias debilidades. Luchará él por no reconocerlas. Y según cómo se logren desplazar los papeles, terminará él en víctima sintiendo que con ella nunca puede hablar “de modo razonable”, o que “necesita hablar teniendo al lado a su abogado”, o “lo que tiene que aguantar con esta mujer, él que es “tan razonable”…
TERRIBLE ES que muchas parejas confundan el jugar psicológicamente con estar en relación y quererse.
Porque cuando uno de ellos se abandona en el papel de víctima, consigue el beneplácito del otro.
Y pueden lograr alguna interacción “aparentemente” positiva, como hacer el amor, por ejemplo.
¡Pero aun eso estará lastrado y contaminado!.
Porque estarán confirmando “sus papeles”…
¡HOMBRES, RENUNCIAD POR FAVOR A EDUCAR Y METER EN VEREDA A LAS MUJERES PARA QUE ACTÚEN CON VUESTROS ESQUEMAS!
¡MUJERES, RENUNCIAD A SALVAR A LOS HOMBRES DE SUS MODOS Y MANERAS PARA QUE SIGAN LO QUE MANDA VUESTRA SENSIBILIDAD Y NECESIDAD EMOCIONAL!
Jamás os vais a encontrar DESDE EL PODER DEL UNO CONTRA EL OTRO.
Jamás así llegaréis a amaros de verdad…

DEJAR DE JUGAR, algo tan aparentemente simple y sencillo, ES CONVERTIRSE EN ADULTOS.
Y adulta es LA PERSONA CONCIENTE DE SÍ MISMA EN CADA INSTANTE, QUE DETIENE EN ÉL EL IMPULSO NEGATIVO.
Y de ella brota entonces, en ese instante, la acción correcta.
Sin convertirlo ni en pauta ni memoria. Porque el siguiente instante ¡nunca será idéntico, siempre habrá sutiles o grandes diferencias!
Por ello cada acción ES UNICA y no sirve para la siguiente.
Por ello sólo sirve de verdad VIVIR EN EL AHORA prestándole atención.
No habrá de confundir el hombre “su fortaleza” para cumplir los esquemas que lleva en su mente CON LA ACCIÓN CORRECTA.
Ni la mujer “su sensibilidad” para que se cumplan los valores que ella estima, porque PUEDEN NO SER LA ACCIÓN CORRECTA.
Y, por favor, notad amig@s que estoy simplificando para hacerme más comunicativo.
Usad vuestra propia visión y percepción que es lo único importante. Sed vuestr@s propi@s maestr@s…

Con esa guía en el instante, cada uno de nosotros, prescindiendo de nuestro sexo, podremos llegar de verdad AL OTRO.
PORQUE HABREMOS LLEGADO DE VERDAD A NOSOTROS MISMOS…

 
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Publicado por en 20 abril, 2012 en Sin categoría

 

Suerte con los hombres…

Tengo presente a una joven amiga a la que quiero muchísimo.

Es inteligente, sensible, culta, trabajadora, exitosa en su trabajo…

Y además es guapa y tiene bonita figura.

Cualquiera diría que no pocos hombres estarían interesados en ella.

Pero…¡resulta que todos le acaban saliendo mal!…

Ella se pregunta qué tiene, qué hace mal o qué no sabe hacer.

Ella plantea una relación, no un simple “ligue”.

Quiere hablar con el hombre con quien salga, compartir emociones, ideas, actitudes…

Según ella, fracasó con su primer novio al que tuvo desde jovencita y, al cabo de muchos años, de pronto y sin más y de manera nada caballerosa, cortó con ella.

Yo le decía que la vida le había protegido, que le había evitado al hombre inadecuado y ,  después y con el tiempo “si le hubiera salido bien”, le habría salido de hecho mucho peor. Porque el carácter y estilo personal de él daba para esa previsión…

Lógicamente  le costó superar la situación, ante todo porque ella jamás habría actuado así,

y sus sentimientos, además, no le habían desaparecido.

Yo le insistía, “que te han protegido, que ese hombre no era”…

Pero es fácil decirlo desde fuera aunque lo veas muy claro…

Después ella entabló otras relaciones, naturalmente.

Pero antes o después, terminaron.

Y yo sigo pensando que le protegen, que la vida le está dando ocasiones de aprender a amar de verdad, no eso que dicen que es amor pero, como mucho, es el cóctel cerebral del “enamoramiento”…

¿Y por qué ella no tiene suerte con los hombres?

Una obvia respuesta es que no ha encontrado aún al hombre adecuado…Pero pasa el tiempo y no le encuentra…

He escuchado a muchas mujeres defraudadas con su pareja. Y es que parece que la educación masculina sigue encerrando grabaciones cerebrales y mentales que dificultan la relación con la mujer.

Siguen teniendo los hombres miedo de ser sensibles.

Siguen teniendo un apetito sexual distinto que el de las mujeres.

Siguen siendo emocionalmente reprimidos, y se cansan pronto de hablar de sus sentimientos.

Siguen, muchas veces, queriendo ser los que mandan.

Y para ellas la relación –sobre esas bases- es difícil.

¡Pero lo gordo es que no se trata de defecto de ellas, sino de deficiencia masculina!

La mujer está –en general- más evolucionada que el hombre. Suele tener más inteligencia emocional y su cerebro tiene millones de neuronas más que el del hombre conectando sus dos hemisferios cerebrales. Lo cual las hace más directas y más intuitivas, más rápidas en llegar a lo verdaderamente práctico.

Y al hombre le cuesta olvidar las ideas machistas heredadas de tantos siglos. Y no acaba de encontrar su propio papel.

Tiene mucho desconcierto consigo mismo el hombre actual.

Durante milenios su papel estuvo muy definido:

Era el fuerte, era el que mandaba y dominaba, era el que cargaba con la responsabilidad de alimentar a la familia, era el cabeza…y pensaba que tenía más cabeza que la mujer.

Inconcebible habría sido que, hoy en día, un filósofo dijera que la mujer “es un ser de pelo largo e ideas cortas”…¡Y lo pudo decir Schopenhauer!

Pero resulta que las mujeres tienen mejores resultados académicos, en general, en las universidades. Resulta que pueden dirigir empresas y gobiernos. Resulta que pueden tomar las más difíciles decisiones.

Y el hombre está confuso en su papel.

No puede mirar a la mujer como miraría a un hombre.

No sabe relacionarse con ella como iguales y distintos al mismo tiempo.

No sabe ni entablar ni mantener la relación en los mismos tonos y niveles que ella…

Y todavía, muchas veces, la mujer se culpa de ello.

Duda de sí misma en vez de advertir que el hombre, su compañero, lleva un gran retraso histórico sobre sus hombros.

Hasta el extremo de lo trágico llega la mujer en dudar de sí misma cuando su pareja es un maltratador y trata de disculparle y echarse culpas a sí misma “por haberle obligado a que le maltrate a ella”…

¡No dudes de ti misma, mi joven y querida amiga!

¡No dudéis de vosotras mismas, mujeres, cuando es él el equivocado y deficiente!.

¡No caigáis en una falsa compasión que os empuje a transigir y doblegaros cuando son ellos los que tienen que crecer!

Tened, si, compasión, pero verdadera.

Compasión para comprender el peso histórico del hombre, y para impulsarle a su propio crecimiento.

La compasión que le deja a él “donde está”, no es verdadera, es cómplice del retraso.

Y no os hagáis jamás más pequeñas de lo que sois “para que él no se sienta mal”.

La mujer ha alcanzado un nivel existencial como para pilotar la nave humana. Aunque aún la mayoría de los puestos considerados más importantes, los ocupen hombres.

Pero ella va a seguir creciendo. Y él habrá de salir de su viejo papel y crearse uno nuevo. Para lo cual tendrá que desactivar muchas grabaciones cerebrales y aumentar su inteligencia emocional.

Existen hombres adecuados, qué duda cabe.

No es verdadero aquél dicho que andaba en bocas de mujeres que rezaba: “Si encuentras un hombre interesante, o está casado o es gay”.

Pero sí puede ser que la estadística señale cifras minoritarias para los hombres, y que nadie se ofenda.

Lo cual hace que a las mujeres se les haga más difícil el hallazgo de su pareja.

Este hecho sociológico puede que sea un empujón para que un porcentaje de mujeres no se casen.

Y mujeres importantes, interesantes y deseables.

Lo cual aumenta el porcentaje de algo que teme la mujer casada, la presencia de “la otra”.

Esa “otra” puede cuidarse más y ser más atractiva que ella, tanto más que su cultura y su trabajo amplían sus temas de cara al hombre.

Sobre todo les dolerá a las mujeres que –por casarse pronto y tener hijos- no han tenido mejores alternativas de estudios y trabajo.

Pero podrán estas, probablemente, tener otro triste consuelo: que serán “las otras” las que despidan a su hombre, al revés que antes, cuando él despedía a la “querida” de la que se cansaba, para sustituirla por otra.

Y hasta puede que aparezca un grupo sociológico de mujeres solteras, pudientes y atractivas, que tengan relaciones poco duraderas con hombres que –en los primeros momentos- se les mostraron atractivos en conjunto, pero de los que no tarden en cansarse ellas.

Y también es verosímil que, de ese grupo de mujeres, una parte busque, en el amor de otras mujeres, lo que no encuentra en los hombres. Porque ellas tengan cualidades y desarrollo personal, delicadeza y exquisitez de la que carezca el género masculino en general…

Sin embargo, ésta es una visión puramente horizontal que no contempla las dimensiones verticales.

Para los sociólogos no existen. Pero están ahí.

Y la mujer tiene una opción de crecimiento en tales dimensiones que puede ser también más fácil para ella que para muchos hombres, porque ellos se rigen más por la cabeza que por el corazón.

Y si la mujer enfoca su crecimiento en esta línea, se dimensionará y engrandecerá mucho más aún.

Y, os lo comunico amig@s, esta es mi experiencia.

La sensibilidad, la inteligencia emocional, la intuición, la conducen a estas regiones de la realidad más fácilmente que a muchos hombres.

¡Y ESA ES LA MAYOR Y MEJOR SALIDA EVOLUTIVA DE LA MUJER MIENTRAS EL HOMBRE NO SE TRASFORMA A SÍ MISMO!

Y, además, ella podrá facilitarle a él su propio crecimiento.

NO OTORGÁRSELO, porque la tarea es libre e individual, nadie puede sustituir a otro en tal asunto. SOLO FACILITARLO.

Y por eso, mi querida amiga, sé que tú vas bien enfocada y que no tiene importancia que no hayas encontrado aún tu verdadera pareja.

Se aprieta el camino al subir a la montaña, se estrecha la senda.

¡PERO ES JUSTO PARA LLEGAR HASTA LA CUMBRE!

 

 
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Publicado por en 19 abril, 2012 en Sin categoría